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El viaje a Chile que termina con el mito Fujimori  (14/11/2005)

 

El día que Fujimori fue detenido en Chile  (8/11/2005)

 

Museo para recordar a víctimas de la violencia  (20/10/2005)

 

El Menem peruano monta su retorno  (28/8/2005)

 

Para Ayacucho, la justicia es una utopía  (3/5/2005)

 

Reservas ''transitorias'' para los mashcos  (16/4/2005)

 

Tramaron atacar a Ecuador  (27/3/2005)

 

''Yo vi a Montesinos en Campanilla''  (20/3/2005)

 

La difícil lucha contra la impunidad  (6/3/2005)

 

Todos contra Toledo  (11/1/2005)

 

Un militar se levanta en armas  (4/1/2005)

 

El preso político más viejo del mundo  (2/1/2005)

El viaje a Chile que termina con el mito Fujimori

 

 

Carlos Noriega

 

Cuando el ex presidente peruano Alberto Fujimori (1990-2000) decidió tomar el riesgo de abandonar su cómodo y seguro refugio en Tokio para volar a Santiago de Chile buscaba irrumpir decisivamente en la campaña electoral peruana con una espectacular acción que, al ponerlo cerca de Perú, alimentara las expectativas de su inminente retorno al país y despertara el entusiasmo entre sus simpatizantes. Confiado por algunos antecedentes sobre la libertad de acción que han encontrado en Chile otros personajes perseguidos por la Justicia -que van desde los empresarios fujimoristas Daniel Borobio y Eduardo Calmell del Solar, hasta el ex presidente argentino Carlos Menem-, Fujimori escogió ese país para convertirlo en su centro de operaciones, con la mira puesta en las elecciones de abril de 2006. Pero al ex presidente peruano le fallaron todos los cálculos y ha terminado preso en Santiago, a la espera de que se resuelva el pedido de extradición planteado por la Justicia peruana, que lo acusa de corrupción y crímenes de lesa humanidad. Aunque geográficamente ahora está más cerca de Perú, encarcelado Fujimori ha perdido la libertad de acción que tenía en Tokio, lo que deja a su agrupación política, "Sí Cumple", descabezada, a sólo dos meses de que se cierre la inscripción de candidatos presidenciales y a cinco meses de las elecciones generales. Un duro golpe que los desconcertados dirigentes fujimoristas intentan digerir asegurando, con una autosuficiencia que suena muy poco convincente, que "Fujimori tenía calculado todo lo que está pasando y tomó el riesgo de viajar a Chile porque está seguro en que la Justicia chilena rechazará el pedido de extradición", como ha dicho Carlos Raffo, vocero oficial de Fujimori.

 

El analista político Fernando Tuesta, en diálogo con Página/12, calificó la captura y detención del ex mandatario como "la peor derrota" sufrida por esta agrupación política, y aseguró que "a partir de ahora la incidencia de Fujimori en el proceso electoral será menor de lo que se había pensado". "Fujimori ha perdido mucho y hasta ahora no ha ganado nada con este viaje", agregó. Fujimori ha perdido no sólo la libertad y la capacidad de acción para conducir a su partido, sino, también, la imagen de calculador y estratega infalible que alimentaba el mito fujimorista. Luis Benavente, director de la encuestadora Grupo de Opinión Pública, de la Universidad de Lima, le señaló a este diario que "en un primer momento el viaje de Fujimori a Chile tuvo el efecto de avivar la llama del fujimorismo y de darle una imagen de audaz a un personaje que desde su renuncia a la presidencia por fax desde Japón ha sido visto como un cobarde, pero por la forma en que se vienen dando los acontecimientos ese primer efecto se comienza a revertir y a mediano plazo, el efecto de este viaje seguramente hará bajar en las encuestas el apoyo que tenía Fujimori, porque una cosa es el mito que crece con la ausencia y otra cosa es un Fujimori tras las rejas y con mucho qué explicar".

 

Aunque los fujimoristas hablan de "un apoyo mayoritario" al hoy encarcelado ex presidente, la realidad indica otra cosa: las encuestas coinciden con darle a Fujimori un nivel de simpatía que apenas bordea el 15 por ciento. Porcentaje relativamente bajo, pero que, según Benavente, "podría ser suficiente para pasar a una segunda vuelta". Las encuestas electorales colocan en primer lugar a la conservadora líder de la derechista Unidad Nacional (UN), Lourdes Flores, con 33%, seguida por el ex presidente Alan García del socialdemócrata partido aprista con 13% y del ex presidente centrista Valentín Paniagua con 11%. Sin embargo, el problema del fujimorismo es que su hoy detenido líder no puede postularse a la presidencia por estar inhabilitado para ocupar cargos públicos hasta 2011, y que no hay ningún otro dirigente en sus filas que parezca capaz de captar el potencial voto a favor de Fujimori. "Fujimori nunca ha tenido capacidad de endose", asegura Tuesta. Y los sondeos confirman eso: la ex congresista Martha Chávez, que entre los fujimoristas es quien más apoyo puede exhibir, tiene un escaso 3% de intención de voto. Tuesta está convencido que Fujimori sabe que no podrá ser candidato, aunque insista en decir que lo será, y que su apuesta "no es regresar a Perú para candidatear a la presidencia, sino impulsar la candidatura de su lista parlamentaria para que obtenga una importante cantidad de congresistas, y para eso viajó a Chile, pensando que ahí, por la cercanía, estaría en mejores condiciones de monitorear la campaña electoral y apoyar su lista parlamentaria, pero las cosas le han salido mal". La estrategia fujimorista sería -según el experto- promover hasta el final la candidatura presidencial de Fujimori, aun sabiendo que será rechazada, para, cuando esto suceda, presentarse como víctimas de una supuesta "persecución" por parte de una clase política desprestigiada.

 

Página/12 - Buenos Aires, 14/11/2005

El día que Fujimori fue detenido en Chile

 

 

Carlos Noriega

 

Por primera vez, el hombre calificado como el presidente más corrupto en la historia de Perú está detenido. Doce horas después de su sorpresiva llegada a Santiago de Chile desde Tokio y cinco años después de su huida de Perú, el prófugo ex mandatario peruano Alberto Fujimori (1990-2000) fue arrestado en la madrugada de ayer y quedó recluido en la Escuela de Gendarmería, luego de estar unas horas en la Escuela de la Policía de Investigaciones de Chile. Con su detención se inició el proceso de extradición a Perú, que lo reclama para juzgarlo por corrupción y crímenes de lesa humanidad. Lima tiene 60 días para pedir la extradición, la que se solicitaría por los delitos de asociación ilícita para delinquir, peculado, desaparición forzada y homicidio calificado, entre otros cargos. El 7 de noviembre viajó a Santiago una delegación del gobierno peruano, presidida por el ministro del Interior, Rómulo Pizarro, e integrada, entre otros, por el procurador del caso Fujimori, Antonio Maldonado, para tratar con las autoridades chilenas los pasos a seguir para la extradición de Fujimori. También viajó a Chile una delegación de familiares de las víctimas de los escuadrones de la muerte fujimoristas, para pedir la rápida extradición de Fujimori. El presidente Alejandro Toledo calificó como "un insulto a la memoria de los peruanos" la pretensión de Fujimori de volver a Perú como candidato presidencial. "Que se acerque (Fujimori) más, pero para responder ante los fiscales y los jueces", señaló Toledo, en respuesta al viaje de Fujimori a Chile.

 

Un Fujimori recostado en el asiento posterior de un automóvil policial, custodiado por agentes de la Interpol y tapándose el rostro con la mano, como suelen hacer los delincuentes comunes, aunque sin poder evitar que las cámaras capten por unos segundos la expresión de abatimiento reflejada en su rostro, fueron las primeras imágenes de Fujimori que llegaron a Perú desde Chile. Durante su segundo traslado, en horas de la tarde, Fujimori intentó ensayar alguna sonrisa forzada ante las cámaras. La orden de detención preventiva contra Fujimori fue emitida por el juez Orlando Alvarez, quien actuó por indicación de la Corte Suprema de Chile. El arresto se produjo horas después de que el gobierno peruano enviara una nota a su similar chileno pidiendo la detención del prófugo ex presidente, quien a pesar de tener una orden de captura internacional había logrado ingresar sin problemas a Chile, ante la extrañeza y molestia del gobierno, la clase política y la opinión pública peruana. El gobierno chileno justificó la no detención de Fujimori al momento de pasar los controles migratorios señalando que las leyes de Chile lo impedían, a pesar de la existencia de una orden de captura internacional, y que ése era un asunto de la Justicia y no del Ejecutivo. La noche del domingo, centenares de personas se reunieron frente a la Embajada de Chile para exigir, a los gritos de "Lagos, entrega al ladrón" y "Chile, devuelve al asesino", la detención de Fujimori y su entrega al Perú.

 

En Perú se pidió que Chile expulse de inmediato a Fujimori dada la gravedad de los delitos que se le imputan, que van desde corrupción hasta violaciones a los derechos humanos, y así evitar el largo y engorroso trámite de la extradición, pero el canciller chileno, Ignacio Walker, se apresuró a negar esa posibilidad, argumentando que "es imposible la expulsión porque el caso se encuentra en manos de la Justicia". Y así se lo dijo telefónicamente al presidente Toledo la noche del domingo. Consultado por Página/12 el ex canciller y ex ministro de Justicia peruano, Diego García Sayán señaló que el argumento del gobierno chileno para no expulsar a Fujimori "trata de justificar una decisión que es política". "Si bien no estaba legalmente obligado a expulsarlo, ésa era una opción que Chile tenía a la mano y pudo aplicarla, porque pasaron varias horas entre la llegada de Fujimori a ese país y el momento en que el caso pasó a un juez", aseguró García Sayán. Fujimori ha pedido a la Justicia chilena que le conceda la libertad condicional mientras dura el proceso de extradición. "Espero que se aplique la ley y ese recurso no sea aceptado, porque los antecedentes de Fujimori indican que existe un peligro de fuga si es dejado libre", advierte García Sayán.

 

En diálogo con Página/12, el subsecretario del partido fujimorista Sí Cumple, Diego Uceda, intentó restarle importancia a la detención de su jefe: "No es una detención, sino una retención preventiva". "Fujimori tiene que haber previsto todas las opciones y tener un plan de contingencia para esta situación, estamos seguros de eso", agregó. "Solamente Fujimori sabe por qué viajó a Chile, en el partido nadie sabía de su viaje", dijo Uceda, confirmando el manejo autoritario y excluyente que tiene Fujimori en su partido. Uceda anunció "el inicio de movilizaciones en las calles", con el objetivo de presionar por la inscripción de la candidatura presidencial de Fujimori para las elecciones de 2006, a pesar de estar inhabilitado para ejercer cargos públicos hasta el año 2011. "Fujimori tiene 67 años y no va a esperar hasta el 2011 para ser candidato", señaló Uceda, admitiendo la desesperación del ex presidente por retornar al poder. Fujimori está más cerca de Perú, efectivamente, pero también más cerca de una prisión peruana y de responder ante la Justicia por los graves delitos de los que se lo acusa. Así lo cree el vocal de la Corte Suprema que ha hecho las veces de vocal instructor en el caso Fujimori, José Luis Lecaros, para quien "la extradición del prófugo ex presidente será más viable con Chile que con Japón". En Japón, Fujimori estaba protegido por su nacionalidad japonesa. En Chile ya no tiene una nacionalidad en la cual escudarse, y con su detención ha quedado en una situación muy comprometida, aunque sus seguidores no quieran admitirlo y confíen que su jefe saque alguna carta bajo la manga para darle vuelta a una historia que parece comenzar a escribirse en su contra.

 

Página/12 - Buenos Aires, 8/11/2005

Museo para recordar a víctimas de la violencia

 

 

 

El departamento de Ayacucho, voz quechua que significa "rincón de los muertos", tiene ahora un lugar para mantener viva la barbarie de la violencia política que desangró a Perú durante las dos décadas pasadas: el museo de la memoria Para que no se Repita. "Mamá por favor consigue abogados y busca los medios posibles de que me pasen al juzgado porque mi situación está bien complicada", dice un viejo trozo de papel escrito por Arquímedes, de 19 años, a quien el ejército se llevó en julio de 1983, que ahora forma parte de los objetos personales de desaparecidos que se exhiben en el museo levantado en el asentamiento humano de Huamanga, capital de Ayacucho. La madre de ese joven, Angélica Mendoza, es la fundadora y presidenta de la Asociación Nacional de Familiares de Secuestrados, Detenidos y Desaparecidos de Perú, institución fundada hace 22 años y en cuyo local se edificó el lugar de recuerdo. "Este museo no es para lo que vean nomás. Los que vienen atrás, los jóvenes y niños, tienen que ver lo que pasó en Ayacucho para que más tarde no vuelvan a ocurrir esas matanzas. Es para que la gente no diga que mentimos sobre lo que sucedió", dijo mamá Angélica, quien no puede evitar las lágrimas al recorrer el recinto que encierra tanta historia de horror.

 

El conflicto armado interno que se produjo entre 1980 y 2000 dejó unos 69 mil 280 muertos, y Ayacucho, un paupérrimo departamento andino donde el grupo Sendero Luminoso inició su lucha, concentró a más de 40 por ciento de las víctimas fatales, de acuerdo con el reporte de la Comisión de la Verdad y Reconciliación. A Sendero Luminoso se atribuye 54 por ciento de las muertes, pero la comisión encontró que los militares en "ciertos lugares y periodos" incurrieron en excesos y violaciones a los derechos humanos.

 

Durante el recorrido por las salas del museo, conmueven el esqueleto de un hombre encontrado en una fosa común, la camiseta de otro comido por los perros, la reproducción de una sala de tortura de un cuartel militar y cientos de fotografías de muertos o desaparecidos. Los artesanos ayacuchanos se valieron de su habilidad para narrar con retablos, cajas decoradas con figuras en miniaturas, el sufrimiento de los campesinos quechuas que vivieron en medio de dos fuegos, el de los senderistas y el de los militares. Las muestras serán renovadas cada tres meses para que puedan exhibirse las aproximadamente 500 fotografías y artículos personales entregados por los deudos -ancianas, viudas y jóvenes huérfanos-, a quienes también se les dedicó un espacio de reconocimiento para anteponerse al dolor y seguir adelante. Dos grandes murales dan color a las fachadas del museo y reconstruyen el violento periodo que vivió Huamanga. Torturas, abusos, violaciones sexuales y muerte son los elementos que priman en los trazos. Un parque, colindante con el museo, también fue dedicado a la memoria de las víctimas. En medio se levanta un tótem, escultura de fierro de 600 kilos y cinco metros de alto con tres de lado en alto relieve, que muestra el pasado y el presente de los ayacuchanos y el futuro de paz en que aspiran vivir.

 

La Jornada - México D.F., 20/10/2005

El Menem peruano monta su retorno

 

 

Carlos Noriega

 

Un video terminó por derrumbar su gobierno y sus sueños de eternizarse en el poder, y después aparecieron muchos otros videos, grabados por su brazo derecho Vladimiro Montesinos, que revelaron los más íntimos detalles de la inmensa corrupción de su gestión presidencial. Ahora, cinco años después de su huida del Perú, el ex presidente Alberto Fujimori (1990-2000) intenta dar vuelta la historia y volver al poder utilizando el arma que lo sacó del Palacio de Gobierno y que desnudó las miserias de su régimen: el video.

 

Fujimori graba sus videos en su cómodo refugio de Tokio y los envía a los dirigentes de su partido, Sí Cumple, que organizan mitines para transmitirlos en pantalla gigante. En esas grabaciones todo está cuidadosamente calculado: el escenario austero, los libros sobre el Perú en lugar visible, el discurso. Para cada mítin se graba un video diferente, en el que el candidato virtual recuerda la carretera que construyó o la luz que puso en la ciudad o el pueblo que lo escuchará, y si no lo hizo antes ofrece hacerlo ahora; y en todos los casos repite la inverosímil historia de que fue una víctima de Montesinos y su mafia y no el socio que las evidencias demuestran, se presenta como un "perseguido político" y critica con dureza al actual gobierno del impopular Alejandro Toledo y a toda la desprestigiada clase política. Otra vez se ha comenzado a escuchar en las plazas "El ritmo del chino", esa pegajosa tecnocumbia que Fujimori bailaba torpemente en la campaña del año 2000 y que ahora precede a la aparición de su imagen virtual en una pantalla gigante.

 

Fujimori logró transmitir a todo el país un mensaje televisado de cinco minutos por el canal del Estado, aprovechando un espacio gratuito para los partidos políticos. Cuando las autoridades reaccionaron, el video ya había sido emitido. El canal estatal impidió que se propalara un segundo mensaje de Fujimori, argumentando que la ley le impide usar ese espacio por estar suspendido en sus derechos políticos. Fujimori respondió encargándole al menor de sus cuatro hijos, Kenyi, de 26 años, que lo sustituyera. El joven Fujimori apareció en la televisión vestido con saco oscuro y corbata naranja, el color que identifica al fujimorismo, leyendo con dificultad, por momentos casi balbuceante, un mensaje de cinco minutos, que fue un listado de promesas electorales. Terminó anunciando: "Reitero la decisión de mi padre de retornar al Perú para presidir Sí Cumple en forma personal". Pero Fujimori no puede regresar al Perú porque tiene orden de captura, acusado de corrupción y violaciones a los derechos humanos, y no puede inscribir su candidatura presidencial desde Japón porque está suspendido por el Congreso hasta el año 2011 para ejercer cualquier cargo público. A pesar de eso, Fujimori anuncia en sus videos que será candidato en 2006. Y actúa como un candidato.

 

Una reciente encuesta de Datum coloca a Fujimori empatado en el primer lugar de intención de voto con 20 por ciento, junto a Lourdes Flores, de la derechista Unidad Nacional (UN), y por encima de los ex presidentes Alan García (1985-90) y Valentín Paniagua (2000-2001), igualados en 16 por ciento. De acuerdo con un sondeo realizado por la Universidad de Lima, un 15 por ciento simpatiza con Fujimori, lo que lo ubica en segundo lugar luego del alcalde de Lima, Luis Castañeda, quien tiene un 24 por ciento de simpatía. Castañeda, miembro de UN, anunció hace unos meses, cuando encabezaba todas las encuestas, que no postulará a la presidencia. En diálogo con Página/12, Luis Benavente, de la Universidad de Lima, señaló que "ese 15 por ciento de apoyo que tiene Fujimori es importante, dado el nivel de fragmentación que existe. El respaldo que Fujimori ha recuperado se explica, en gran parte, por el fracaso del actual gobierno. La derrota del terrorismo y el control de la hiperinflación que se dieron en su gobierno son dos cosas que lo favorecen. También juega a su favor el desprestigio de la clase política, porque mucha gente ve a Fujimori como alguien que está al margen de esa clase política". Benavente opina que en el hipotético caso de una candidatura de Fujimori, ahora prohibida legalmente, éste podría pasar a segunda vuelta "porque la valla está muy baja", pero tendría serios problemas para ganar. "Más del 60 por ciento percibe a Fujimori como un corrupto, eso hace que su techo de crecimiento sea bajo. Ese es su principal problema. Creo que con Fujimori podría pasar lo mismo que ocurrió con Menem, que tuvo una votación relativamente importante en primera vuelta, pero no tuvo ninguna opción en la segunda", señala Benavente.

 

Diego Uceda, subsecretario general de Sí Cumple, dijo a este diario que "nosotros hemos hecho una encuesta que le da a Fujimori un 38 por ciento de apoyo". Sin embargo, ninguna encuestadora independiente corrobora ese resultado. Uceda reveló a Página/12 que el fujimorismo prepara la salida de un diario, "lo que debe ocurrir en unas dos semanas", que usarán para presionar para que se le levanten los cargos a Fujimori e impulsar su candidatura. "Ese diario será nuestro cañón en las calles", anuncia el dirigente fujimorista, como preparándose para una guerra. Como parte de la estrategia de retorno de Fujimori, su abogado ha pedido que se le cambie la orden de captura por comparecencia. "Esperamos que eso ocurra -dice Uceda- y que después el Jurado Nacional de Elecciones desconozca la suspensión del Congreso y acepte inscribir la candidatura de Fujimori". Pero si eso no ocurre, Uceda adelanta los posibles escenarios que el fujimorismo analiza: "Tenemos capacidad de movilización y pondremos miles de personas en las calles para presionar a las autoridades a que acepten que Fujimori sea candidato. Fujimori podría regresar al Perú para ponerse al frente de esas protestas. Nosotros rodearíamos el aeropuerto con miles de manifestantes para protegerlo y evitar su captura. Un segundo escenario es que ese retorno sea clandestino. Y un tercer escenario es que el presidente (Fujimori) se quede en Japón dirigiendo todo de manera virtual, porque tampoco lo podemos exponer". Uceda admite que montarse en la impopularidad del actual gobierno les está dando resultados: "Sería soberbio no reconocer que el fracaso de Toledo nos está ayudando mucho. La gente ve en Toledo un presidente débil y quiere firmeza, mano dura, y eso es lo que ofrece Fujimori, a quien no le molesta tener fama de dictador". Aunque es un prófugo y está suspendido en sus derechos políticos, Fujimori ha logrado reinsertarse en el escenario político peruano a través de una presencia virtual. Falta ver hasta dónde llegará.

 

Página/12 - Buenos Aires, 28/8/2005

Para Ayacucho, la justicia es una utopía

 

 

Raquel Palomino

 

Alan García, ex presidente y actual candidato presidencial por el partido aprista peruano estaría moviendo todo su aparato partidario, político y judicial para evitar que la justicia los sancione por su responsabilidad en las matanzas cometidas durante su gobierno y así pueda concretar sus aspiraciones a la presidencia de la república, el próximo año. Así lo estaría demostrando el pedido de destitución de Cristina Olazábal, titular de la Fiscalía Especializada en Derechos Humanos de Ayacucho, quien lo ha encontrado responsable en la matanza de Accomarca y lo viene investigando como presunto responsable en la mataza de Cayara; las persistentes amenazas y presiones que se vienen cometiendo contra los fiscales que participaron y participan en dichos casos, presiones que estarían siendo realizadas por personal del Gobierno Regional de Ayacucho, íntimamente ligados con el partido aprista; y la reciente denuncia del periodista César Hildebrandt, sobre un supuesto pacto entre Alejandro Toledo y el acusado Alan García para proteger sus ''investiduras presidenciales'', ante las denuncias que pesan sobre ellos. Pacto que explicaría la falta de un apoyo por parte del Estado en el esclarecimiento de graves violaciones a los derechos humanos.

 

En los primeros meses del año, la titular de la Fiscalía Especializada en Derechos Humanos de la ciudad de Ayacucho, Dra. Cristina Olazábal denunció a Alan García por omisión impropia en la matanza de 69 pobladores de la comunidad campesina de Accomarca cometido en agosto de 1985 y lo citó dos veces para que declare por la matanza de 50 pobladores de la comunidad de Cayara ocurrida en 1988, por encontrársele presunto responsable, citaciones a las cuales el investigado no acudió. Estas acciones legales emprendidas desde la Fiscalía de Derechos Humanos de Ayacucho provocaron diversas declaraciones por parte de congresistas apristas como el de Jorge del Castillo quién llamó de terrorista a la fiscal y a la abogada de los familiares, Dra. Gloria Cano, declaraciones que llevó al Ministerio Público de Ayacucho a emitir un pronunciamiento público de rechazo categórico a las declaraciones del congresista aprista y a solidarizarse con la magistrada agredida. Asimismo, se conoce que los abogados de enlace del acusado Alan García y funcionarios de la Gerencia Regional de Asesor a Jurídica del Gobierno Regional de Ayacucho habrían amenazado a los fiscales adjuntos que vieron estos casos con las salidas progresivas de todos los que conforman la Fiscalía Especializada en Derechos Humanos de Ayacucho. Y así se estaría dando, pues del equipo inicial: un fiscal adjunto, Tomas Infante ya fue reemplazado en pleno proceso por un titular, el otro fiscal adjunto estaría siendo denunciado según el diario La Primera y a esto se suma el pedido de destitución de la Dra. Olazábal del cargo de Titular de la Fiscalía Especializada en Derechos Humanos por parte del Titular de la Fiscalía Suprema de Control Interno, Miguel Angel Cáceres Chávez, quien ha respaldando al pedido del fiscal de Ica, Parra Rodríguez quien denunció a Olazábal por ''parcialidad en los casos de Accomarca contra Alan García''. Cabe resaltar que Parra estaría vinculado con el partido aprista, según versiones de personal del Ministerio Público de Ica. Se conoce además que, meses atrás, personal de esta misma fiscalía habría visitado la Fiscalía de Derechos Humanos de Ayacucho, en ocasión de tomar la manifestación de Olazábal, ante una denuncia realizada por el acusado Alan García contra la fiscal, y en esa oportunidad habrían preguntando por la identidad de los fiscales que participaron en la denuncia contra Alan en el caso Accomarca. Luego, como se sabe, llegaron los reemplazos.

 

El aparato político no se queda atrás. Según una denuncia del periodista César Hildebrandt, existiría un acuerdo o pacto entre Alejandro Toledo, actual presidente de la República, quien viene siendo investigado por dirigir una fábrica de firmas para presentarse en las elecciones presidenciales pasadas y podría costarle el pedido de vacancia presidencial, y Alan García, acusado e investigado por violaciones a los derechos humanos. Este pacto explicaría la razón por el cual el partido aprista ha bajado la guardia en el pedido de la investigación de la fábrica de firmas y el porqué desde el Estado no hay un apoyo certero a las investigaciones de las matanzas de Accomarca, Cayara, incluido el caso de las ejecuciones extrajudiciales cometidas contra 250 presos en tres cárceles de Lima en 1986, procesos que involucrarían directamente a Alan García. Hildebrandt presentó transcripciones de una conversación entre estos acusados y retó públicamente a lo denuncien y sanciones si lo que denuncia es mentira.

 

Pedidos de destitución de la fiscal que investiga, amenazas, agresiones e insultos verbales contra abogados y fiscales, las no presentaciones a las citaciones de la fiscal, ironías y burlas ante el dolor de los familiares con declaraciones de por ejemplo ''que me paguen el pasaje para ir a Ayacucho a presentar mi declaración'' o excusas como el ''si voy a Ayacucho a declarar tienen que garantizar mi vida pues los familiares pueden atentar contra mi''; nombramiento de titulares que reemplaza a quienes investigan, traslado de los casos a Lima, ignorando que los familiares de la victima tienen derecho a que se investigue y juzgue en el lugar donde se cometieron las graves violaciones a los derechos humanos que sufrieron; pactos oscuros entre acusados, etc. son los síntomas de que la impunidad sigue operando en este castigado país y que la justicia para Ayacucho es sólo una utopía.

 

Argenpress - 3/5/2005

Reservas ''transitorias'' para los mashcos

 

 

Abraham Lama

 

En la provincia del Alto Purus, al extremo oeste de la selva amazónica peruana, se planea crear por primera vez una zona de reserva especial para un grupo étnico no contactado: los mashcos. Los mashcos (que quiere decir desnudos) son llamados así por las demás comunidades autóctonas, pero también se conocen como mashco-piros, y son uno de los once pueblos indígenas que viven en aislamiento voluntario en las selvas amazónicas peruanas desde fines del siglo XIX y principios del XX, cuando barones del caucho intentaron esclavizarlos.

 

El diseño del plan apenas comienza. Fue encargado a una comisión especial creada por el presidente Alejandro Toledo el 31 de marzo. Pero la antropóloga Linda Lema Tucker, una de las expertas involucradas en la comisión, adelantó a Tierramérica que se pretende asignar a los mashcos ''reservas territoriales transitorias''. ''A las comunidades contactadas se les puede asignar un espacio fijo, pero las no contactadas necesitan amplias rutas en el bosque en las que se puedan mover libremente'', señaló Lema Tucker, actualmente consultora de la estatal Comisión Nacional de Pueblos Aborígenes. Se asignará a los mashco-piros ''reservas territoriales transitorias, bajo normas que protejan su supervivencia física y cultural, hasta que decidan, mediante sus propias organizaciones comunales, integrarse y obtener reconocimiento y títulos de propiedad sobre tierras'', adelantó.

 

El plan de protección de los mashcos se enmarca en la creación del área protegida del Alto Purus que, con dos millones 700 mil hectáreas (más extensa que Bélgica), se incrusta como una lanza en el territorio de Brasil. ''El Alto Purus es la pieza que faltaba en el gran corredor de áreas protegidas de mil 700 kilómetros cuadrados, que atraviesa Brasil, Bolivia y Perú. La voz de los mashco-piros y de las otras comunidades ha sido escuchada'', comentó Kathryn Fuller, presidenta de la filial peruana del estadounidense Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), el 31 de marzo, cuando el gobierno peruano anunció la creación del área protegida. El WWF ha trabajado en los últimos cinco años en la zona, con funcionarios, grupos indígenas y organizaciones no gubernamentales (ONG) locales, para combatir la tala ilegal, brindar asistencia técnica para el manejo del bosque e iniciar proyectos de desarrollo comunitario.

 

Las selvas amazónicas pueden parecer un paraíso verde desde la ventanilla de un avión o en las tarjetas postales. Pero se trata de un territorio amenazado, tenso, escenario de depredación y de violencia social entre sus escasos moradores, en su mayor parte empobrecidos y explotados. Tal es el caso del Alto Purus, donde no viven más de cinco mil personas. En la provincia hay seis minúsculas aldeas y una sola ciudad, Puerto Esperanza, con menos de dos mil habitantes. En la floresta moran unos dos mil 800 integrantes de ocho grupos étnicos, aparte de los mashco-piros, que mantienen formas de vida ancestrales y están precariamente integrados al resto del país: cashinahuas, amahuacas, sharanahuas, chaninahuas, mastinahuas, yines, ashaninkas y culinas. Los madereros suelen contratar a esos nativos para obtener mediante tala irregular ricas maderas de caoba y cedro, sin concesiones ni control del Estado. Eso propicia desplazamientos desordenados de comunidades, que en busca de las maderas más valiosas invaden territorios y se enfrentan entre sí violentamente. Perú, uno de los seis países sudamericanos que comparten la Amazonia, pierde 265 mil hectáreas anuales de bosques tropicales húmedos debido a la tala.

 

De los indígenas del Alto Purus, los mashco-piros son los menos conocidos. No hay datos confiables sobre su número, aunque se piensa que son unos 800, y se distribuyen en grupos de 50 a 200 personas, formados por varios núcleos familiares. Son extremadamente vulnerables, por la ausencia de leyes que los protejan y también por carecer de defensas contra enfermedades como la banal gripe, que los mata masivamente. ''Mi padre me contaba que siempre andan por el monte sin quedarse en ningún lugar. Comen de todo: plantas, animales, huevos de tortuga y peces. Vienen y se van, a veces entran y salen de Brasil'', relató hace poco Leoncio Tomasa, jefe de una comunidad cashinahua, testimonio recogido en un informe oficial. ''Los mashco-piros son nómadas que se mueven por los bosques libremente, subsistiendo de lo que pueden recolectar, cazar o pescar. Han sobrevivido como fugitivos para protegerse del mundo exterior, que siguen percibiendo como una amenaza'', indicó Lema Tucker. La antropóloga indicó que la comisión especial definirá qué territorios se reservarán para estos nómadas, así como otros aspectos prácticos de la iniciativa, que deberá convertirse en proyecto de ley.

 

Tierramérica - 16/4/2005

Tramaron atacar a Ecuador

 

 

Ángel Páez

 

Esta es una historia nunca contada. Los protagonistas la mantuvieron oculta porque sabían que se trataba de una traición. Pero, ya se sabe, tarde o temprano, de una u otra manera, las traiciones terminan por descubrirse. En el verano de 1996, Alberto Fujimori, Vladimiro Montesinos y la cúpula militar planearon y aprobaron un ataque aéreo masivo sobre Ecuador para forzar a ese país a definir la demarcación de la frontera de acuerdo con el Protocolo de Río de Janeiro. Fue un año después de la derrota que Perú sufrió en el Alto Cenepa, un conflicto que reveló la superioridad de Ecuador en equipo militar. Fujimori, su asesor y los jerarcas castrenses a su servicio concluyeron que era imposible negociar con el vecino del norte en inferioridad de condiciones. En ese momento se determinó que la única manera de superar la defensa aérea ecuatoriana era comprar una flota de 18 aeronaves interceptoras MiG-29 y 18 cazabombarderos Sukhoi-25, acondicionados para  destruir objetivos militares  en territorio enemigo, así como para apoyar el avance de las unidades terrestres y navales. No se trataba solo de defender las posiciones peruanas sino de penetrar en el ámbito ecuatoriano.

 

Descrito sobre el papel el plan es simplemente arrollador. Sin embargo, cuando las aeronaves fueron puestas a disposición de la Fuerza Aérea del Perú (FAP), los pilotos encontraron aparatos cuyas condiciones técnicas hacían imposible cumplir con la estrategia militar aprobada por Fujimori. Eso es lo que ha quedado en evidencia en el juicio por traición a la patria que se les sigue en el fuero militar a seis ex altos mandos de las Fuerzas Armadas, y en el proceso que por el mismo delito se ventila contra Fujimori en el fuero común, según documentos secretos obtenidos por La República. Más de ocho años después de la adquisición a Bielorrusia de los MiG-29 y SU-25, los oficiales de la FAP han comenzado a decir aquello que Fujimori siempre ha negado: que Perú no pudo alcanzar la paridad con Ecuador y mucho menos lanzar una ofensiva con esas aeronaves. Haberse lanzado a una guerra hubiera dejado en evidencia la inutilidad de la compra; por eso para el gobierno fue preferible firmar el acuerdo  de paz con Ecuador el 26 de octubre de 1998.

 

En el fuero militar se ventila un juicio por traición a la patria a quienes planificaron una guerra con Ecuador para justificar la corrupta compra de 36 aeronaves por 402 millones de dólares. Desde su exilio en Japón, Fujimori ya admitió que Montesinos y traficantes de armas recibieron coimas, pero insiste en que se trató de una importante adquisición porque la sola presencia de los MiG-29 y SU-25 ''disuadió'' a Ecuador de atacar a Perú y lo obligó a sentarse a la mesa de negociaciones. Pero ese argumento se ha desestimado en la justicia militar porque han comenzado a surgir documentos y testimonios de oficiales de la FAP que sostienen lo contrario. Los jefes de las unidades aéreas encargados de las aeronaves de combate afirman que estas, entre 1997 y 1998, periodo en que había peligro de guerra, no le dieron superioridad a Perú.

 

Los procesados por traición a la patria son los generales del Ejército Nicolás Hermoza Ríos y Víctor Malca Villanueva; los tenientes generales FAP Enrique Astete Baca, Waldo Richter Cruz y Elesván Bello Vásquez; y el vicealmirante Américo Ibárcena Amico. Podrían recibir una condena mínima de 25 años o máxima de cadena perpetua por haber llevado adelante un proyecto que no solo costó millones de dólares sino que infligió un duro golpe a la seguridad nacional. Paralelamente, en el fuero común se encuentra en su etapa final el proceso por traición a la patria contra Fujimori, a partir de la acusación que en 2003 aprobó el Congreso.

 

A partir del plan de ofensiva sobre Ecuador aprobado por Fujimori, la FAP constituyó una Comisión Especial que presidió el teniente general FAP Danfer Suárez Carranza, cuyo informe secreto obtuvo La República. En el documento, la comisión señala que en 1996 el balance del poder combativo aéreo era de 1.2 a 1 a favor de Ecuador, ''debido al equipamiento permanente de la FAE con armas y equipos de guerra de última generación''. En ese momento Perú, de acuerdo con el estudio de la comisión, estaba incapacitado para una efectiva defensa aérea y menos para una ofensiva sobre Ecuador, porque sólo contaba con los Mirage 5 y Mirage 2000, los SU-22 y los A-37. No obstante que entre 1994 y 1995 Fujimori desembolsó 176.7 millones para la modernización de la FAP, solo el 40 por ciento de la flota estaba operativa. Solo con la compra de los MiG-29 y SU-25 a Bielorrusia se podía ''crear en nuestro enemigo potencial 'E' (Ecuador) una percepción de riesgo que lo induzca a desistir de su pretendido e infundado anhelo de constituirse en país amazónico y lo disuada de ejecutar acciones ofensivas contra el Perú'', señaló la comisión.

 

''Todos sabían que existía la posibilidad de una guerra total'', ha dicho Fujimori desde Tokio: ''Se requerían aviones comparables a los F-16 americanos para contrarrestar la capacidad de la FAE, y aviones tácticos para enfrentar a los tanques en la costa norte. No estábamos en condiciones de pagar por unidades nuevas. (...) Optamos por los aviones de Bielorrusia''. Fujimori admite que hubo coima en la compra, pero defiende de igual manera la operación: ''Reconozco que el velo oscuro de la corrupción ha empañado las excelentes condiciones de compra. (...) (Sin embargo), los aviones que se compraron son excelentes unidades que nadie podría objetar desde un punto de vista estrictamente técnico-militar''. Eso no es cierto. Ya en 1997, el periódico The New York Times informó dos veces sobre la dudosa calidad de los MiG-29 y SU-25. Si lo sabía la prensa, es obvio que los militares ecuatorianos también. Desde ese año no era un secreto que los ''temibles'' MiG-29 y SU-25 comprados ''a precio ganga'' por Fujimori, como él suele decir, llegaron disminuidos. Y las pruebas ya se encontraron. Mañana: Increíble, las aeronaves ni siquiera podían volar de noche.

 

La República - Lima, 27/3/2005

''Yo vi a Montesinos en Campanilla''

 

 

Flor Huilca

 

''Yo no me callo nada'', dice de entrada Nancy Obregón y basta conversar un par de minutos para darse cuenta de que la ''mama coca'' habla en serio. Directo. Incluso cuando reconoce que la hoja de coca que producen va a parar al narcotráfico, o cuando asegura que vio a Vladimiro Montesinos en Campanilla, Tocache. ¡Sí!, Vladimiro Montesinos en ''Tochache city'' cobrando a narcotraficantes que operaban en la zona. ''Hablar con la verdad es contar lo que ha sido. No voy a tapar el sol con un dedo. Decir que soy de Tocache y las cosas no han sido así, eso es mentira. Nadie ha sido un santo. Tenemos que decir las cosas como han sido'', asegura.

 

Nancy Obregón, limeña de nacimiento y con cinco hijos, cuenta que la pobreza que hallaron sus padres en Lima como migrantes los devolvió a sus tierras de cultivo en Tochache para hacer lo que siempre hacían: sembrar hoja de coca. Ella regresó cuando terminó el colegio y lo que vio fue siempre violencia, miedo, mucho miedo, y silencio. Una historia de las dos últimas décadas de Tocache, contada en cuatro fases.

 

La primera, recuerda Nancy, fue la etapa en que las mafias de narcotraficantes habían convertido Tocache en ''Cocalandia''. Había dinero, discotecas, prostitutas y, por supuesto, violencia. En la fase dos, desde mediados de los 80, Sendero Luminoso logró imponerse a punta de bala al narcotráfico y tomó el control de la zona. Las cosas no cambiaron mucho.  Los sicarios fueron reemplazados por columnas senderistas que imponían control hasta en la forma de vestirse. ''No dejaban usar minifaldas'', recuerda. A inicios de los 90, Sendero Luminoso fue desplazado por las Fuerzas Armadas. Se instalaron en Tocache dos bases contrasubversivas que hicieron replegar a los terroristas, y al mismo tiempo se encargaron del control de los vuelos que llevaban la droga. Ninguna mafia podía operar sin su autorización y sin el pago de comisiones. En esta fase, señala, la violencia se ejerció con extrema crueldad. La vida no valía nada, había maltrato a cada momento y el dinero llegaba de modo fácil. ''En esas épocas todos querían vivir en Tocache, vivían muchas personas en Tocache, venían  grandes personalidades a Tocache''.

 

-¿Quiénes?

-Bueno, se ha visto a Vladimiro Montesinos.

 

-¿Antes de que entre al gobierno?

-No. Cuando estaba en el gobierno. Hablar con la verdad es contar lo que ha sido. En esa época los miembros del ejército eran los que dominaban la zona y Vladimiro Montesinos entraba a Tocache.

 

-¿A Campanilla?

-Sí, a Campanilla.

 

-¿A cobrar?

-Claro.

 

-¿Seguía habiendo vuelos? ¿El ejército controlaba todo eso?

-Efectivamente, eso era durante la fase tres.

 

-¿Se sabía cuándo llegaban las avionetas?

-Pueblo chico infierno grande. Todo se sabe. Nosotros estábamos en la chacra y se sabía cuál era la señal, si venía el ejército disparaban unas tres o cuatro ráfagas para avisar al ''campanero'' y este avisaba a todo el mundo. Después de haber visto todas esas cosas tengo que decirlas, y si tengo que pagar por eso tendré que hacerlo.

 

-¿Las visitas de Montesinos eran frecuentes o esporádicas?

-Eran frecuentes, eso lo sabíamos todos.

 

-¿Usted misma lo vio, con su propios ojos?

-Yo tuve la oportunidad de verlo alguna vez. Había altos jefes allí y todos eran...

 

-¿Se sabía que todos estaban metidos en el narcotráfico?

-Claro, todo eso se sabía.

 

Poco antes de que cayera el gobierno de Fujimori y Montesinos fuera detenido, el espacio dejado por las Fuerzas Armadas fue ocupado por los campesinos organizados en defensa de sus cultivos de la hoja de coca. Paradójicamente, fue el ejército el que promovió la organización de los campesinos cocaleros en la zona de Tocache y a partir de allí  Nancy Obregón se convirtió en la lideresa de su zona, Santa Rosa de Mishollo, distrito de Pólvora, Tochache, y luego en una dirigente nacional. Era a mediados del año  2000. El teniente de apelativo ''Cel'', que era jefe de la base militar de Pizana, mandó llamar a todos los productores cocaleros de los 67 caseríos para organizarlos. ''Su palabra era ley. Cuando  nos mandaba llamar bajaban todos. Nos dijo que teníamos que organizarnos para tener voz y voto, y para ser autosuficientes'', cuenta. El día de la elección de los dirigentes en medio de la desconfianza de los lugareños por la insólita convocatoria militar, su esposo y otros amigos le dijeron que los represente porque daban por descontado que no saldría elegida pues nadie la conocía. ''Mi esposo (un policía en retiro) me dijo anda porque yo no puedo, que no me preocupe porque nadie me iba a elegir. ¿Acaso te conocen? Ya pues, no te pases, me dijeron mis compañeros, ayúdanos con el trámite''. Pese a los malos vaticinios y sin querer asumir cargo alguno fue elegida presidenta de los 67 caceríos. Su primera labor fue organizarse para enfrentar una erradicación de cultivos. ''El teniente me mandó a llamar y me dijo: señora, no le voy a mentir, esos helicópteros han venido a erradicar, pueden dialogar con la policía. El ejército no va a intervenir, no se enfrentará a la población'', señala. Ella reaccionó, convocó a los cocaleros y organizaron, dice, un bloqueo pacífico de las vías, aunque hubo una erradicación parcial en la zona.

 

La misma franqueza con que Nancy Obregón cuenta que Tocache estuvo bajo el control del narcotráfico, de Sendero Luminoso y del ejército, también se pone de manifiesto cuando habla del problema cocalero. Sin ninguna duda, por ejemplo, dice que los cocaleros son conscientes de que es necesario disminuir los cultivos de hoja de coca, de forma gradual y concertada. ''La hoja de coca es la caja chica del agricultor, en mi zona no hay banco agrario, no tenemos títulos para pedir créditos en los bancos. Cómo podemos diversificar nuestro cultivos si no tenemos apoyo'', dice. En su caso, por ejemplo, las 10 hectáreas que cultiva en Santa Rosa de Mishollo, una hectárea y media está sembrada con hoja de coca, lo que le permite tener 700 soles mensuales. De eso vive su familia y con eso cultiva el resto de sus tierras. En su caso, dice, la mitad de su producción se la compra Enaco y la otra mitad la vende a las ''tronqueras'' (acopiadoras que compran en la chacra), que paga 18 soles por kilo de hoja de coca, más de lo que paga Enaco.

 

La República - Lima, 20/3/2005

La difícil lucha contra la impunidad

 

 

Gustavo Espinoza

 

El último día de febrero, fue negro para la justicia peruana. Un así llamado ''tribunal anticorrupción'' salvó de la cárcel a una de las más despreciables figuras del fujimorato, el ex ministro de economía Carlos Boloña Berh, al que condenó a sólo 4 años de prisión ''no efectiva'' por haberle proporcionado 15 millones de dólares -dinero del Estado- al entonces Asesor de Inteligencia del Presidente depuesto, para que huya del país. Boloña, hombre de confianza del Fondo Monetario y caracterizado vocero del neo liberalismo estuvo involucrado también en un intento de golpe, en el año 2000, para evitar la quiebra el régimen dictatorial de Fujimori, pero también fracasó. Ese mismo tribunal que encontró liviana la responsabilidad de Boloña, una semana antes, había absuelto a Martha Chávez, connotada figura parlamentaria del régimen depuesto, arguyendo que ''no había encontrado pruebas'' para condenarla.

 

Estos dos ejemplos sirven por cierto para graficar cómo es difícil en el Perú la lucha contra la impunidad. Pero no son los únicos. Decenas de mafiosos han abandonado ya las cárceles en unos casos por haber sido sancionados con penas insignificantes; y en otros por no haber sido juzgado. A estos últimos se les aplicó la figura del ''exceso de carcelería'', porque transcurrió un tiempo que la justicia consideró ''razonable'' sin que se haya expedido sentencia en el caso. Y es que, por donde se les mire, los tribunales de justicia están corroídos por los viejos sistemas de dominación, que simplemente se inclinan ante los poderosos. Y la mafia Fujimorista no solo que fue poderosa, sino que lo sigue siendo y puede darse el lujo -incluso- de retomar el poder. Es de temerle, entonces.

 

Hace algunas semanas, uno de los órganos de expresión más reaccionarios -el diario Expreso- se quejaba de la situación creada más o menos en los siguientes términos: cuando ocurre algo como lo que está pasando hoy en el Perú y nuevos tramposos capturan el control del Estado, aparece -decía- una colección de videos como la que dejó pasar a la historia la Mafia de Montesinos, y como resultado de ello, la ética, la moral y la honra de las personas quedan hechas escarnio. Una lógica sugerente, claro porque el ética, la moral y la honra que quedaron en escombros, fueron las de los mafiosos que compraban voluntades, y las de los que vendían las suyas a cambio del dinero público. El tema es más complicado porque no sólo se refiere a gente que robó a manos llenas, sino también a asesinos que segaron vidas humanas, que mataron a inocentes, que privaron del más elemental de los derechos -el derecho a la vida- a mujeres, ancianos y niños.

 

Alan García estuvo complicado en numerosos crímenes que hoy toman forma: Accomarca, Llocllapampa, Cayara, los Penales; pero también en matanzas como la de Los Molinos, lugar en el que fueron simplemente fusilados decenas de combatientes rendidos del MRTA; o ejecuciones extrajudiciales como las que llevó a la práctica el conocido Comando Rodrigo Franco, que usurpó el nombre de un mártir haciendo escarnio de su vida. Pero Alan García se niega a comparecer ante los tribunales de justicia que lo requieren apenas para ''declarar'', ya que temen abrirle procesos en la materia. Los militares que asesinaron en Accomarca, entre agosto y septiembre de 1985, hicieron uso de procedimientos horrendos: tomaron a los niños de las aldeas y los confinaron en chozas de paja con sus madres. Allí dispararon después bombas de gasolina y metralla, con la que mataron a muchos y quemaron sus cuerpos. Las autopsias dirían más tarde que allí los niños fueron quemados vivos. Pero hoy, quienes tuvieron la iniciativa de actuar así, u ordenaron ese crimen, dicen que nadie puede juzgarlos. En unos casos no tuvieron participación directa en los hechos, y en otros, tales delitos ''ya prescribieron''. Por una u otra razón, la impunidad asume la función de norma. Gracias a ella, en efecto, ya están libres dos connotados asesinos del Grupo Paramilitar Colina, pero probablemente en abril estarán en la calle otros, a los que se les concederá la misma licencia benigna: no hubo juicio, pasó el tiempo, y ya. Algunos de los más caracterizados asesinos, tuvieron asistencia del Estado para cambiar de identidad, de imagen y de documentos; y la ayuda necesaria para salir del país y radicarse en algún lugar del mundo en el que hasta hoy, no fueron ubicados. Fue el caso de Alvaro Artaza, el tristemente célebre ''Comandante Camión'', uno de los primeros asesinos que operó en la zona de emergencia precisamente al amparo del general Clemente Noel Moral y sus cómplices.

 

Argenpress - 6/3/2005

Todos contra Toledo

 

 

Raúl Zibechi

 

En los 90, la izquierda peruana -que llegó a representar más del 30% del electorado y contaba con uno de los más importantes movimientos sociales del continente- fue literalmente barrida del mapa político-social del país. Atrapada entre el fuego cruzado del senderismo -que asesinó cientos de cuadros y militantes populares- y el terrorismo de Estado del régimen de Alberto Fujimori, la izquierda social y la política vivieron un proceso de desgaste y dispersión que la redujeron a su mínima expresión. Hugo Blanco, el legendario dirigente campesino y guerrillero de los 60, y Javier Díez Canseco, ex secretario general del desaparecido Partido Unificado Mariateguista (PUM), son algunos de los pocos sobrevivientes del naufragio que mantienen en pie una ética de compromiso. Blanco sigue activo apoyando, a sus 70 años y con su salud quebrantada, a los movimientos más dinámicos y menos institucionalizados, participando activamente en los foros sociales de su país. Diez Canseco dirige actualmente el Partido Democrático Descentralista, y ocupa una banca en el parlamento. Ambos comparten una visión crítica del movimiento ''etnocacerista'', se rehusan a integrarse al coro -de derecha e izquierda- que acusó a los alzados de ''fascistas'' y culpan de la crítica situación que atraviesa el país al régimen de Alejandro Toledo, al que acusan de corrupto, neoliberal y autoritario.

Hugo Blanco:
''La izquierda pecó de sectarismo''

 

-Los sucesos de Andahuaylas, protagonizados por el movimiento etnocacerista, han sido calificados por la mayor parte de los analistas de izquierda como de corte ''fascista'', aludiendo a la ideología de su portavoz y a las supuestas conexiones con el fujimorismo. ¿Coincide con esa valoración?
-El movimiento surgió contra Fujimori y fue apoyado por todos quienes estuvimos contra el dictador. Me parece que es una estupidez decir que tiene conexiones con Fujimori. Sobre su ideología, se puede hablar de extremismo pero no de fascismo. Más extremista fue Sendero Luminoso pero a nadie se le ocurre decir que fue fascista. El fascismo es una ideología representativa de los intereses del gran capital. Humala está contra ese gran capital.


-¿Cómo explica el hecho de que sectores importantes de las poblaciones andinas muestran simpatías abiertas con los etnocaceristas?
-En su periódico habla contra los enemigos del pueblo en forma sencilla, habla de las cosas que interesan al pueblo y refleja mucho el sentimiento de ese pueblo, por ejemplo cuando dice que hay que fusilar a los corruptos. Yo no estoy de acuerdo con eso, pero una cosa es que yo no esté de acuerdo y otra la impotente rabia de la gente contra la corrupción. Esa rabia se expresó cuando el pueblo de Ilave mató a puntapiés al alcalde o cuando el pueblo de Azángaro (ambos en el sur del país), indignado ante la corrupción de autoridades judiciales y policiales pagados por los ladrones, quemó vivo a un ladrón.

 

-Al parecer, las realidades económico-sociales imperantes en el país permiten pensar que hay condiciones para que se desarrollen amplias luchas sociales. Pero los sucesos más significativos de los últimos años, no han sido protagonizados por las organizaciones populares sino que han sido ''desbordes'' desde abajo. ¿Cree que el movimiento popular está a la altura de los desafíos?
-Depende a qué llamas organizaciones populares. Yo llamo auténticas organizaciones populares a las que han protagonizado esos ''desbordes'', mis esperanzas están depositadas en ellas. Esto no quiere decir que desprecie a las otras, creo que son necesarias y espero que sean parte del proceso, pero la vanguardia está en los ''desbordes''.

 

-¿Hay condiciones político-culturales en Perú hoy para el surgimiento de algo similar a lo que fue el senderismo? ¿Cómo valora hoy, 20 años después, los resultados del Sendero de los 80?
-Desgraciadamente, si no surge un movimiento rebelde, anti-sistema, que apoye, intente unificar e impulse los ''desbordes'' que tienen un profundo sentido antisistémico (contra la corrupción, en defensa de la ecología, por una auténtica democracia), sí, es posible el resurgimiento de Sendero. El resultado de Sendero Luminoso han sido más de 70.000 muertos, fundamentalmente indígenas y una dictadura que aplastó al movimiento popular, a la cual pudimos expulsar cuando Sendero fue derrotado, fundamentalmente por el movimiento campesino.

 

-¿Coincide con la propuesta del subcomandante insurgente Marcos de ''no tomar el poder''?
-El dice ''No se trata de tomar el poder sino de construirlo''. Coincido con esa apreciación que yo la expondría en otra forma: Primero el pueblo, no un partido en nombre de él, tiene que construir poder. Creo que en el Perú estamos haciendo eso desde abajo, poco a poco en forma dispersa, estoy porque se supere esa dispersión, pero eso será hecho por el propio movimiento no por una vanguardia que dé línea. El proceso de construcción de poder es permanentemente agredido por el enemigo, esa agresión le enseña a defenderse. Cuanto más avance en la construcción de poder, más fuerte será la agresión y mayor el aprendizaje del pueblo para defenderse. Creo que el proceso llevará inevitablemente a confrontaciones fuertes, el enemigo no ha de conciliar. El poder popular tendrá que desplazarlo por la fuerza para desarrollar su propia verdadera democracia. Pero ese será el paso final. Lo malo de la izquierda, por lo menos en el Perú, es que siempre pensaba en la toma del poder sin haber construido el poder popular, por lo tanto unos tomaron las armas declarando que ''salvo el poder todo es ilusión'', con ese objetivo todo estaba justificado, incluyendo masacres a campesinos calificados de ''soplones''. Otros se acomodan con gobiernos ''progresistas'' como Velasco Alvarado o Toledo. Por último hay quienes ''toman el poder'' apoderándose en forma antidemocrática de las direcciones de los gremios. Creo que esa obsesión por la toma del poder ha hecho mucho daño, por eso vi con simpatía la declaración de Marcos. Desgraciadamente no fue entendido y siguen abundando los ''tomadores de poder''.

 

- Por último, ¿cómo ve a la izquierda continental? ¿Cree que ha sacado conclusiones de las derrotas de los 70-80? ¿Cuáles serían?
-Es indudable que nos encontramos en un período muy bueno. Tengo 70 años y nunca vi una Sudamérica tan avanzada. Nuestros pueblos han avanzado mucho en diversas formas. Creo que la izquierda, por lo menos en el Perú, pecó de sectarismo, dogmatismo y verticalismo. Además una parte optó por la lucha armada que no reflejaba el sentir de la gente y por lo tanto produjo el reflujo. Otra parte se dejó absorber por el sistema. Me parece que debemos corregir esos errores. Creo que falta más atención a los ''desbordes'', pero en forma modesta, no yendo a ''dar línea''.


Diez Canseco:
''Perú vive una crisis sistémica''

 

-¿Cómo calificaría los sucesos de Andahuaylas?
-La toma de Comisaria Policial de Andahuaylas, la madrugada del 1 de enero, por Antauro Humala y elementos de su movimiento -denominado ''etnocacerista''- no es una acción armada protagonizada por militares. La toma se produjo sin armas, por sorpresa y, en la dependencia policial se hacen de las armas. No hay muertos en la operación. Los 4 policías muertos vienen después, en un enfrentamiento en otro punto de la ciudad y mueren, luego también, un ''etnocacerista'' por acción de un francotirador del ejército, así como un estudiante de Andahuaylas por la misma razón, aparentemente.

 

¿-Qué es el movimiento etnocacerista?
-Antauro Humala es un mayor del ejército en retiro y su movimiento denomina a su gente ''reservistas'', término dado a quienes han servido en las fuerzas armadas y están en la reserva; pero no todos son ex militares. La ideologia etnocacerista es una concepción que combina una identidad étnica o racista, una concepción militarista y putchista, profundamentamente autoritaria (amenazas de fusilamientos a diestra y siniestra), así como un ultranacionalismo que linda con la xenofobia. La acción fue, desde mi concepcion, militarista y aventurera, sin posibilidad alguna de éxito y con el fin de colocarse electoralmente. Algo preocupante es que el ''movimiento'' tiene apoyo de oficiales generales en retiro como el ex general Bobbio, y ha venido propugnado un golpe militar para sacar a Toledo. Mi enfoque es que lo ocurrido es parte de una crisis sistémica general y que Humala fue hábil en apoyarse en dos demandas nacionales que muchos sostenemos: se necesita otro gobierno (el país esta abrumado, agotado, hastiado de la corruptela, ineptitud y servilismo con el poder económico de Toledo) y hay necesidad de un cambio de régimen político (lo que va de la mano con el hastío frente al Congreso) y de una Asamblea Constituyente elegida por el pueblo.

 

-Según todos los datos, los rebeldes tienen apoyo o simpatías de la población. En ese sentido, y en vista de los sucesos de Puno de este año, ¿la situación social en amplias zonas del país está en la base de los sucesos de Andahuaylas?
-Sin duda, las demandas mencionadas tienen amplio respaldo y la oposición de los partidos tradicionales no ha hecho nada por ellas, no han hecho real oposicion y se afilian al continuismo neoliberal. Pero el accionar violento, militarista y aventurero no tiene ese apoyo. Ya detenidos, el sector de la poblacion andahuaylina que los apoyaba se ha ido calmando. Aunque otros respaldaron, con movimientos pequeños en diversos puntos del país, creo que la ideología etnocacerista y su autoritarismo no deben provocar ni provocan apoyo. Pero la protesta, la reacción frente al gobierno, es amplia.

 

-¿Existe alguna conexión entre el movimiento y Montesinos, como afirma una parte de la izquierda peruana?
-No es imposible. Las incoherencias, además, son notorias. El hermano de Antauro, Ollanta (nombre de su semanario), ha sido hasta hace poco agregado militar de Toledo en Europa y luego en Seúl, con ingresos mensuales de varios miles de dólares (dicen que más de 8,000). No parece coherente.

 

-Algunas ''formas'' que asume el movimiento, lo conectan con movilizaciones sucedidas en la historia del Perú, que han sido definidas como milenaristas. En este aspecto, ¿hay algo en común con la forma que asumió el senderismo?
-No hay conexión con ningún milenarismo, aunque pretenden reivindicar el incanato dentro de una concepción autoritaria, vertical y muy propia del militarismo.

 

-¿Estamos ante un nuevo ''ciclo de violencia'' como el que comenzó a principios de los 80?
-Es difícil predecir esto.

 

-Más en general, ¿como ve la situación política del país, que parece marchar hacia un segundo gobierno de Alan García?
-El país afronta una crisis sistémica, que rebasa al gobierno de Toledo y requiere soluciones más de fondo. Encara una crisis de su sistema de representación y político, y sufre una inequidad impresionante, con los ricos cada vez más ricos y los pobres igualmente pobres. No creo que caminamos a un nuevo gobierno de García, lo siento estancado y muy vinculado al gran capital, al coqueteo y la búsqueda del visto bueno de la gran empresa. Difícilmente será alternativa.

 

Argenpress - 11/1/2005

Un militar se levanta en armas

 

 

 

El Mayor (r) Antauro Humala. ¿Quién es este hombre que recoge adhesiones en los sectores más pobres de las zonas urbanas y también cuenta con el apoyo de las franjas mayoritarias del indigenismo peruano? Nada menos que aquel militar que en octubre del 2000 se levantó en armas, junto a su hermano, el teniente coronel Ollanta Humala, contra Alberto Fujimori, cuya gestión agonizaba en medio de un escándalo de corrupción. Los hermanos Humala recorrieron buena parte de las sierras de la zona sur del país, rebelando pueblos para terminar reuniendo a su alrededor a casi 600 reservistas. Después de varios días de resistencia fueron apresados, pero después de la caída de Fujimori, el presidente interino Valentín Paniagua los rehabilitó. Ollanta volvió al ejército y Antauro se volcó de pleno a la carrera política, demostrando que su discurso ha ido consiguiendo muchos adeptos. Amigo de los indígenas ecuatorianos de la CONAIE, pero también de Evo Morales y Felipe Quispe, en Bolivia, ''me considero hermano de ideas de Hugo Chávez'', dice y admirador de ''la lucha nacionalista de la Revolución Cubana'', Humala ha ido construyendo una organización que se define como antiimperialista, etnocacerista y enemiga acérrima de la oligarquía peruana y del actual presidente Alejandro Toledo.

 

Los militantes del MNP recorren las barriadas obreras y más golpeadas por el hambre y suelen trabajar en tareas de alfabetización y ''concientización política sobre los males que aquejan a América Latina''. Son los reservistas de Humala, vestidos con ropa militar de fajina (como cuando siguieron a su jefe en el ''levantamiento heroico''), y muy al contrario de lo que ocurre con los generales de Toledo, la gente los recibe con abrazos y ovaciones. Allí precisamente, entre esa gente ''golpeada por el liberalismo'', al decir de Humala, es que ''está creciendo la nueva Revolución que dará vuelta las viejas y caducas estructuras del Perú''. Sus enemigos -sobre todo las campañas mediáticas que éstos vehiculizan- acusan al ex Mayor de ''no respetar las reglas de juego mínimas para una convivencia pacífica''. Sin embargo, Humala le dijo que ''no es la gente la que me ve así, sino los politiqueros y periodistas a sueldo de éstos. Son una minoría extraterrestre que existe en el Congreso y en muchos ministerios, hacen bien en estar preocupados. Yo los desprecio como lo hace el 90% de la población''.

 

A Humala no le gusta que le hablen de ''democracia'' ya que sostiene que lo que se conoce con ese nombre en Perú, es una verdadera ''timocracia'', un ''gobierno de los timadores o en todo caso democracia prostituida''. Para el líder nacionalista, ''en mi país hay que dar un giro total en su política económica y obviamente eso no lo va a hacer Toledo porque se trata de un gobierno hipotecado a los intereses extranjeros, vale decir a la Carta de Intención del FMI, o sea al neoliberalismo''. En cuanto a qué puede ocurrir con las elecciones planteadas para el 2006 (ya hay algunos rumores de que Toledo estaría dispuesto a adelantarlas), el jefe nacionalista no cree que sea una solución mover el calendario. ''Si se adelantan competirían los mismos de siempre que ahora están sentados en el Congreso. Eso sería cambiar mocos por babas'', señaló. Para su Movimiento, la salida se vislumbra a través de una Asamblea Constituyente, donde estén representadas todas las fuerzas vivas: reservistas, cocaleros, SUTEP, jubilados, Construcción Civil, asociaciones de despedidos, gremios agrarios, sindicatos obreros. Algo así como una suerte de Estados Generales de la Francia Revolucionaria, con rodamientos de cabezas inclusive.

 

El tema de resolver ''la crisis de corrupción y entrega del patrimonio nacional'' por vía expeditiva -''si hay que fusilar a unos cuantos generales no nos debe temblar el pulso''-, es otro aspecto con el que Humala pone nerviosos a sus oponentes. ''Parece que muchos no han leído la Constitución vigente ni las pasadas. En todas ellas dice pena de muerte para quienes cometen delitos graves contra el país. También lo estipulan los códigos militares de todos los ejércitos del mundo. Acá simplemente prostituyen los términos: democracia es equivalente a elecciones, alfabetizar a castellanizar, religión a catolicismo y pena de muerte a asesinato''. El ex Mayor nacionalista dice: ''Según el criterio importado de la doctrina de la Escuela de las Américas, las fronteras son simplemente horizontales. Y eso es un error, ya que las fronteras, a nuestro entender, son verticales, puesto que el espacio aéreo es también territorio peruano, por donde van las líneas aéreas extranjeras o las ondas que permiten que veamos televisión. Todo eso circula por territorio patrio y se da la paradoja de que los grandes empresarios privados que tergiversan la información, utilizan ese territorio nacional en forma injusta y violatoria de nuestros derechos. El suelo es también parte importante de la Nación, el agro no puede estar en manos extranjeras, el oro, la plata, el zinc, son nuestros. El mar es también parte de la Patria y no podemos privatizarlo permitiendo a barcos extranjeros que se lleven todas nuestras riquezas.

 

En el caso peruano, boliviano y ecuatoriano, que son pueblos étnicamente hermanos, la gesta de emancipación de 1821, que proclamó la independencia de esos países, fue un acto de liberación sí, pero para los sectores criollos y minoritarios. Los cholos de los tres países siguieron siendo tributarios de las castas blancas y los de origen africano continuaron siendo esclavos. Era una independencia virtual, un separatismo criollo de los españoles, pero para nosotros, los que estamos al lado de los pueblos originarios, la colonia ha cambiado de amo. La relación de sumisión que ayer teníamos con Madrid hoy se da con Washington''. ''Contra toda esta hipocresía nos hemos levantado en el Perú'', dice y enseguida añade a manera de conclusión: ''Una persona agoniza en horas o días; un gobierno lo hace en semanas o meses (Fujimori demoró casi un año); y una República en años o décadas. Así son los procesos históricos. Toledo ya es cadáver, el Gobierno agoniza, pero la Republiqueta Criolla aún da coletazos, por más herida que esté. Por algo no lleva a cuestas, a manera de 'banderillas', 14 constituciones con olor a gas lacrimógeno''.

 

Como el mismo Antauro Humala lo explicó en ocasión del levantamiento que protagonizó contra Fujimori y Montesinos, su movimiento nacionalista reivindica la doctrina etno-cacerista. Etno porque viene de etnia, teniendo en cuenta que en Perú -pero lo mismo se da en Bolivia y Ecuador- la población mayoritaria es indígena. De allí la estrecha relación de Humala con movimientos como el que llevan adelante Felipe Quispe con la población aymara en el territorio boliviano al que desconocen como propio. En el caso de Perú, para los etno-caceristas pesa mucho la tradición cultural incaica y anteponen la lucha indígena por sus reivindicaciones por encima incluso de la lucha de clases.

 

Andrés Avelino Cáceres fue un Mariscal que se puso al frente de un ejército de indígenas y guerrilleros para luchar contra los oligarcas de adentro y los conspiradores que venían del exterior. En 1879 llevó adelante la conducción de su ejército con Chile, que intentaba instalar un protectorado en suelo peruano. Lo particular de este jefe militar -que luego fue proclamado Presidente- era que todas las instrucciones de formación y disciplina se inspiraban en la cultura de los jefes Incas, así como las voces de mando se formulaban en quechua, rechazando de plano toda ''infiltración del lenguaje centro-europeo'', como predominaba en los ejércitos de esa época. Humala recoge estos principios y se planta con sus seguidores contra toda intromisión occidental y reivindica una especie de socialismo indígena.

 

Bolpress - 4/1/2005

El preso político más viejo del mundo

 

 

Andrés Coello Cruz*

 

El día 24 de diciembre, en horas de la noche falleció el defensor de derechos humanos y preso político Dr. Jorge Cartagena Vargas. Desde el año de 1960 en que obtuvo su grado de abogado en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, se dedicó permanentemente a la defensa de sindicatos, obreros, poblaciones campesinas, labor que no abandonó hasta el último instante de su vida, inclusive en las largas temporadas que por razones ideológicas fue confinado en la cárcel.

 

El Dr. Jorge Cartagena Vargas en el año de 1965, fue preso por primera vez, acusado de defender a los guerrilleros del Movimiento de Izquierda Revolucionaria que se alzó en armas contra el Estado Peruano. Años después es amnistiado. En 1980, cuando se levanta en armas el movimiento maoísta denominado Partido Comunista del Perú - por el Sendero Luminoso de José Carlos Mariátegui -fiel a su lucha acoge en su estudio jurídico del Jr. Lampa del Centro de Lima a las madres que indagaban por sus hijos secuestrados por las fuerzas policiales, por los torturados, por los encarcelados, y sin temor alguno de la represión asumió valientemente junto con otros abogados la defensa de los derechos humanos de los prisioneros, desaparecidos y perseguidos en esa guerra político-militar. En algunas ocasiones, cuando coincidíamos en la defensa pasábamos largas horas conversando mientras nos atendían en el local de la policía política, que en el Perú se llama DINCOTE (Dirección Nacional contra el Terrorismo); era yo un abogado muy joven allá en los años 80 y me interesaba saber de su larga experiencia en la defensa de los derechos fundamentales que con mucho honor acogí. En esas largas tertulias junto con el Dr. Manuel Febres Flores, asesinado después por un comando paramilitar del gobierno aprista, proponíamos diversos conceptos muy cerca de los calabozos donde se torturaba a hombres, mujeres y niños y muchas veces se le secuestraba para obligarlos así a que se entreguen los familiares que según la DINCOTE estaban comprometidos en la subversión, esbozábamos sistemas de defensa legal, que a veces sin querer coincidían y el gobierno los tomaba como una gran coordinación jurídica a favor de los subversivos, esto era tan solo producto de la conversación mientras esperábamos ser atendidos para asistir a nuestros patrocinados.

 

Después del golpe de Estado de Alberto Fujimori el 5 de abril de 1992, cuando disuelve el Congreso, toman por asalto el poder judicial y el ejército establece los comandos cívico militares de gobierno, Jorge Cartagena siguió en la defensa de los presos políticos, al igual que muchos abogados entre los que cabe destacar al Dr. Alfredo Crespo Bragayrac, quien sigue preso por haber defendido a subversivos en el Penal de Canto Grande. Las defensas sobrias de Jorge Cartagena Vargas aún en los tribunales militares provocaron la ira desmedida del dictador; el mismo que envió al Grupo Paramilitar Colina, - el mismo que ocasionó la matanza en Barrios Altos - aplicó 20 balazos con fusiles automáticos contra el Dr. Cartagena Vargas, uno de ellos le perforó la cabeza arriba de la ceja derecha, siendo trasladado inmediatamente al hospital Dos de Mayo, donde acusiosos cirujanos deseosos de salvarle la vida a este gran defensor lograron lo increíble, Jorge Cartagena vivía y se recuperó rápidamente, cuando lo visitamos le pedimos que por favor se vaya del Perú en el hospital replicó, ''mi tarea está aquí en el Perú, no en otra parte'', casi rogándole le ofrecimos hacer una bolsa entre los abogados para que huya mientras pudiera, el mensaje de la dictadura había sido claro, pero él no replicó nuevamente ''tengo sangre aymara, aunque soy tacneño, y esta es mi tierra y no me voy'', meses después aun convaleciente, en una redada que se hizo contra los defensores de derechos humanos, en la que el deponente también fue apresado, le tocó a Jorge Cartagena Vargas ser confinado de por vida y hasta la muerte por un Tribunal Militar que lo sentenció a cadena perpetua, de la cual se burlaba cuando decía ''no se preocupe comandante que llegando al penal me pongo a tejer sombreros, así por los beneficios de buena conducta y trabajo, reduzco la cadena perpetua a la mitad'', hecho que los enfurecía.

 

Hace dos años, la Asociación Americana de Juristas - Rama Perú, logró que se anule su proceso ante los Tribunales Militares y se les someta a la justicia civil, lamentablemente la lentitud de la administración de justicia no llegó a otorgar la libertad a la cual siempre tuvo derecho. Los cargos contra él eran sencillos: haber defendido subversivos, el Dr. Alejandro Teitelbaum hizo un gran trabajo en las Naciones Unidas y nos ayudó a sensibilizar el tema, en esta vez la muerte nos ganó la partida. Hace un mes nos avisaron que el Dr. Jorge Cartagena Vargas tenía un cáncer terminal y que solo era cuestión de tiempo; recurrimos al Presidente de la República para solicitar amnistía por razones humanitarias, lamentablemente mientras algunos pasábamos la noche en navidad con nuestros familiares, el Dr. Cartagena agonizaba. Fue sepultado por las madres, por los ex presos políticos, por los pobladores más pobres de Lima en el Cementerio Campo Fe de la localidad de Huachipa - Lima, entre cánticos de la internacional, y con los honores que se merecía por su larga y dedicada vida profesional en defensa de los más pobres, a los 78 años de edad.

 

*Presidente de la Asociación Americana de Juristas - Perú

 

Argenpress - 2/1/2005

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