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Acuerdo ambiental, una década de claroscuros
Diego Cevallos
El Acuerdo de Cooperación Ambiental de América del Norte (ACAAN), único en el mundo que acompaña un tratado de libre comercio, celebra 10 años de vanguardismo y apertura a la sociedad, pero muestra flancos débiles frente a un intercambio comercial arrasador. El ACCAN es sometido ahora a un análisis para definir su futuro, en el que participan expertos independientes y organizaciones sociales. Aunque los resultados se conocerán al finalizar el primer semestre de 2004, ya hay quienes le dan baja nota y le auguran perspectivas sombrías.
El ACAAN y la CCA "no han podido contener los daños ambientales del incremento del comercio y los intereses de las grandes corporaciones", opinó Alejandro Calvillo, director de Greenpeace en México, que abrió sus oficinas en 1993 con mira en las denuncias de los posibles efectos del tratado comercial. Pero esos instrumentos son preferibles "a no tener nada, pues ejercen algún un peso político", reconoció. "Nos preocupa el futuro de la CCA, pues además de problemas financieros, recibe muchas presiones de los gobiernos, especialmente del estadounidense que quiere quitarle más fondos y fuerza", dijo Calvillo a Tierramérica.
El director de Greenpeace espera que la CCA "demuestre que le queda fortaleza" cuando informe sobre su actual estudio de los efectos del comercio de maíz transgénico estadounidense, que se vende al amparo del TLCAN. La organización ecologista desea que el informe final, que podría difundirse en marzo, incluya la recomendación de frenar la venta de la variedad modificada, un extremo nada seguro. "Sugerimos que a futuro se hagan reformas para que el Acuerdo de Cooperación Ambiental de América del Norte sea más afectivo y para que su vanguardismo se traduzca en un ejemplo de efectividad", exhortó Alanis.
Tierramérica - 22/12/2003 |
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Costa Rica - De plaga a materia prima artesanal
Katiana Murillo
La planta acuática tifa (Typha dominguensis), por casi tres décadas una amenaza para los humedales costarricenses del noroccidental Parque Nacional Palo Verde, se convierte en oportunidad de negocio para artesanas de la comunidad agrícola de Bagatzí. La tifa se ha distribuido ampliamente en el mundo gracias a su facilidad para colonizar ambientes. Mide más de dos metros de altura y en fase reproductiva presenta una espiga de color café con más de dos millones de semillas que son dispersadas por el viento.
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En Galápagos la tortuga Geochelone abingdoni se extingue
La extinción de un tipo de tortugas en la isla Pinta, al norte de la Región Insular fue confirmada ayer por el Parque Nacional Galápagos, que protege la biodiversidad en el archipiélago ecuatoriano. Un informe señala que después de una investigación en el sitio solo se encontraron quince restos de la variedad de tortugas gigantes (Geochelone abingdoni), de la cual solo hay un ejemplar cautivo. 'El rescate de los restos de tortugas se realizó de una manera meticulosa, tratando de no dañar los huesos, los cuales fueron recogidos para su conservación y posibles estudios en el futuro', agrega el informe.
El Parque Nacional Galápagos concluyó su investigación afirmando que 'lamentablemente no existe presencia ni rastro alguno de tortugas terrestres' en la isla Pinta. Durante 30 años, la única tortuga terrestre viva es la conocida como 'Solitario Jorge', que está en cautiverio en la Estación Científica Charles Darwin. Este no muestra interés por aparearse y es el único ejemplar de la especie que se extinguirá si muere el macho.
Argenpress - 7/12/2003 |
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Medirán ambiente con la misma vara
Humberto Márquez
América Latina y el Caribe son los primeros del Sur en desarrollo que adoptan una vara común para medir los recursos naturales y el desempeño de su manejo, con la esperanza de atraer fondos para conservación e inversiones que fluyen desde el Norte rico. "Se trata de contar con una herramienta adecuada para valorar los recursos de la región y tomar decisiones sobre ellos”, dijo a Tierramérica Edgar Gutiérrez, director del Observatorio del Desarrollo de la Universidad de Costa Rica.
Tierramérica - 2/12/2003 |
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México - Enfermar y morir por un respiro
Diego Cevallos
Tierramérica - 18/11/2003 |
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Un tubérculo en la dieta indígena nicaragüense
Acostumbrados a escuchar hablar del maíz como un símbolo en la alimentación de éstas y otras tierras de Mesoamérica, sorprende la idea de que el camote o boniato haya formado parte de la dieta de los indígenas nicaragüenses. Aún más, que estudiosos del tema den por sentado que este tubérculo, menos consumido actualmente aquí que otros, es específicamente de Nicaragua y que los indígenas lo preparaban de diferentes formas.
Noel Pallais, director ejecutivo del Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA), asegura que la costumbre de cultivarlo en este país de la América Central que disfruta de las aguas de dos océanos- Pacífico y Atlántico- se perdió a causa de la conquista española. La conocida como la Tierra de lagos y volcanes fue descubierta por Cristóbal Colón en su cuarto y último viaje y sus primeras villas fundadas en 1524. Pallais recuerda que más de un millón de nativos organizados en tribus provenientes de diversas culturas nahuas de México y chibchas de Suramérica habitaban en Nicaragua cuando llegaron los españoles. Cincuenta años después habían sido dramáticamente reducidos a 10 mil. En su opinión, el origen náhuatl de la palabra camote (Ipomoea batatas) es evidente como también lo es que los nicaraos y chorotegas que ayudaron a conquistar Perú no abandonaron estas costumbres.
De acuerdo con el experto, los conquistadores españoles exportaron a Perú cerca de 40 mil esclavos de Nicaragua. Asimismo los expertos aseguran que este tubérculo posee vitamina A, hierro, calcio, potasio y betacaroteno. Más del 95 por ciento de la producción total de camote proviene de los países en desarrollo, donde es el quinto cultivo alimenticio más importante. Los científicos piensan que fue domesticado hace más de cinco mil años y aunque existe la controversia acerca de si ocurrió en América Central o del Sur, evidencias recientes sugieren que podría haber sido en la primera.
Este cultivo fue introducido en China a fines del siglo XVI y gracias a su adaptabilidad se expandió a Asia, Africa y América Latina durante los siglos XVII y XVIII y actualmente crece en más países en desarrollo que ningún otro tubérculo. Aunque la traducción literal de su nombre en inglés es papa dulce, no es pariente de la papa. En Papua Nueva Guinea y en otras zonas de Asia existen diversos tipos de camote, pero la forma en cómo llegaron al sudoeste del Pacífico es un tópico que aún se debate. Algunos científicos creen que los exploradores europeos lo trasladaron en los albores de la conquista española, mientras otros se inclinan a pensar que mucho antes cruzó el Pacífico de una a otra isla, a bordo de las embarcaciones de los indígenas. En la actualidad, los habitantes de las islas del Pacífico se cuentan entre los principales consumidores per cápita en el mundo.
El alimento que da pie a este trabajo tiene una larga historia como protector de vidas humanas en varios países del mundo. En opinión de Pallais, el INTA quiere introducir el camote en Nicaragua para erradicar el hambre y porque el camote es nuestro. Según estadísticas de organismos internacionales, más del 70 por ciento de la población nicaragüense, ascendente a 5.2 millones de habitantes, vive en los distintos niveles de pobreza, incluyendo la extrema.
Inspirado en su potencial para la seguridad alimentaria de Nicaragua trabajé cinco años evaluando 856 variedades de camote bajo condiciones de sequía, publicó Pallais en un reciente artículo, en el cual afirma que el INTA pretende iniciar una campaña nacional para alentar el consumo de este producto agrícola. Frito o hervido, pero también en dulces, el camote o boniato es delicioso, incomparable cuando se trata de acompañarlo con coco rallado, aunque hay un sinnúmero de formas para deleitar el paladar de este alimento conocido por los nativos de estas tierras. Hasta en Asia se hace helado con él, haciéndole competencia a otros sabores tan inusuales como los de frijol negro, maíz dulce y arroz.
Argenpress - 2/11/2003 |
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La Niña actua en los Andes bolivianos
Los científicos que han estudiado los ríos Beni y Mamoré, cursos fluyendo desde los Andes bolivianos hacia el río Madeira, han medido las concentraciones de diversas sustancias en el sedimento, y han hallado que el fenómeno meteorológico llamado La Niña tiene un papel muy importante en la región.
Las lluvias estacionales anuales suelen arrastrar miles de millones de toneladas de roca y tierra procedentes de los Andes, lo que deposita gran cantidad de sedimentos en las zonas bajas. Sin embargo, nuevas evidencias sugieren que sólo una vez cada ocho años, cuando el fenómeno ecuatorial La Niña se halla en su apogeo, las aguas crecen lo bastante rápido como para mover grandes cantidades de ese sedimento hasta las llanuras de inundación.
Rolf Aalto, un geólogo de la University of Washington, ha utilizado un dispositivo en forma de tubo para extraer muestras de los depósitos de sedimento a lo largo de las zonas inundables del norte de Bolivia, algunas de ellas densamente arboladas y remotas. En estas muestras, mide la actividad del plomo-210, un isótopo radiactivo producido por la desintegración del radón, una sustancia que se produce de forma natural. El isótopo se deposita gracias al sedimento fresco traído por los ríos y por la lluvia, y puede ser utilizado para datar sucesivas capas de sedimento, incluso tras haber transcurrido 100 años.
Las anomalías halladas en el río Beni, no obstante, picaron la curiosidad de Aalto. Podía verse mucho plomo-210 en la superficie, seguido de un prolongado descenso de su actividad hasta un nivel sin cambios, para aparecer después otra fase de gran disminución. Los científicos, en cambio, esperaban hallar una gran multitud de finas capas y una actividad del plomo-210 declinando de forma gradual. La razón es la presencia de algunas capas de sedimento gruesas, a intervalos determinados. Estas capas fueron depositadas al mismo tiempo que el fenómeno La Niña se hallaba en su punto álgido en el océano Pacífico (la fase fría de El Niño, el otro fenómeno meteorológico más conocido en esta zona).
Cuando las intensas lluvias de La Niña golpean a los Andes, grandes inundaciones arrastran enormes cantidades de sedimento de las montañas. Los riachuelos crecen muy rápidamente y pueden crear grietas en la ribera de los ríos. Los sedimentos tendrán entonces la oportunidad de ser llevados más lejos. En general, La Niña gobierna, en episodios sucesivos, el movimiento y deposición de los sedimentos a través del sistema fluvial.
Argenpress - 9/10/2003 |
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La conquista de los transgénicos
Diego Cevallos
Los cultivos transgénicos ya cubren más de 18 millones de hectáreas en América Latina, de la mano de un puñado de empresas transnacionales que imponen precios y condiciones, mientras el debate sobre su presencia se carga de amenazas, juicios y dinero.
“La introducción de los transgénicos en la agricultura es irreversible en el mundo. Ahora lo importante en América Latina es controlarla, usarla y desarrollarla, a la par que otras tecnologías, para no depender de firmas extranjeras”, dijo a Tierramérica el científico mexicano Luis Herrera. El experto desarrolló esa tecnología a inicios de los años 80 en Bélgica, junto a varios colegas. Pero para la activista Silvia Ribeiro de la no gubernamental Action Group on Erosion, Technology and Concentration, con sede en Canadá, la perspectiva futura es otra. “Con los transgénicos pasará algo parecido a la energía atómica: primero se promovió su uso para la producción de electricidad, pero luego al descubrir sus peligros y consecuencias fue en declive”, expresó Ribeiro a Tierramérica.
Por la vía de los hechos o por decisiones gubernamentales, en los últimos años ingresó maíz transgénico de Monsanto a México y Honduras, zona de origen de ese alimento, desarrollado y cultivado ancestralmente por los plantadores nativos. En México hay evidencia de que especies nativas fueron mezcladas con una variedad transgénica y los científicos discuten hasta qué punto se verá alterado el rico banco genético de la gramínea. En otros países, como Uruguay, sucede lo mismo con el maíz, en medio de protestas de diversos sectores.
Tierramérica - 4/10/2003 |
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Ciudades en tratamiento contra la obesidad
Gustavo González
"El crecimiento horizontal de las ciudades es una tradición brasileña. Pero desde los años 80 en Sao Paulo tiene un carácter más perverso. Tiene menos que ver con la migración (del campo a las ciudades) que con el desplazamiento de la población (urbana) del centro a la periferia", indicó el urbanista Renato Cymbalista, del no gubernamental Instituto Polis. La población del centro histórico de Sao Paulo disminuyó de 526.170 habitantes en 1980 a 373.914 en 2000, mientras Ciudad Tiradentes, un barrio periférico que antiguamente era la frontera entre zona urbana y rural, multiplicó su población en esos 20 años de 8.603 a 190.657 habitantes.
"Una de las discusiones que más gusta a los medios y a los académicos es si la ciudad debe crecer hacia fuera o hacia adentro y densificarse. Creo que es una discusión estúpida porque el crecimiento de la ciudad es imparable", dijo el ministro de Vivienda de Chile, Jaime Ravinet, en un discurso el 27 de agosto. "Ni las murallas de la Edad Media detuvieron el crecimiento de las ciudades, menos lo hará el lápiz de un urbanista", afirmó el funcionario, iniciador del rescate del centro cuando fue alcalde de la capital, de 1990 a 2000. Lo importante, según Ravinet, es que el crecimiento hacia fuera sea condicionado, de modo que las empresas inmobiliarias paguen servicios básicos e infraestructura vial para sus proyectos.
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América Central - Sucumben peces y pesca
Pescadores artesanales de Costa Rica, Honduras, El Salvador y Guatemala ven incierto el futuro de su actividad ante la feroz disputa por los recursos marinos que echa mano a técnicas de captura como el uso de venenos y explosivos. Estos países centroamericanos carecen de planes de desarrollo pesquero que regulen la extracción de especies y brinden opciones económicas al sector no industrial, aseguraron fuentes consultadas por Tierramérica.
Así, aunque las leyes fijan controles de talla o tamaño para cada especie, resulta “difícil mantener a los pescadores alejados de tentaciones económicas”, afirmó Juan Navarrete, de la privada Agencia de Desarrollo Económico. “Es difícil crear conciencia en los pescadores para el uso racional de los recursos, pues esto disminuye sus ingresos económicos”, apuntó por su parte Juan Ulloa, del Centro de Desarrollo Pesquero. Algunos utilizan en ríos y esteros un veneno elaborado con la planta del barbasco, señaló.
Tierramérica - 22/9/2003 |
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El Protocolo de Cartagena
El 11 de septiembre entró en vigor el Protocolo de Cartagena, el primer acuerdo internacional que rige la transferencia, manejo y uso de organismos vivos modificados por medio de la biotecnología moderna. Se espera que el tratado fomente el uso seguro de transgénicos, tema que despierta una encendida polémica global, liderada por Estados Unidos y Europa.
Adoptado en 2000 por los miembros de la Convención sobre Diversidad Biológica, el tratado busca un comercio internacional de transgénicos más transparente, a través de medidas de seguridad acordes con las necesidades de consumidores, industriales y, en particular, con el medio ambiente. El objetivo es descartar potenciales conflictos entre las leyes de comercio y el régimen de bioseguridad global, según explica una guía sobre el protocolo ofrecida por la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN).
El proceso de conciliar intereses legítimos del comercio, la bioseguridad y otros no ha resultado fácil. Existe una agria disputa entre quienes ven en la biotecnología el camino hacia la seguridad alimentaria, y aquellos que aducen razones éticas, ambientales, sociales y de salud al intentar poner un coto a la biotecnología moderna.
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) emitió en marzo de 2000 la Declaración sobre Biotecnología, donde sostiene que esta ciencia ofrece instrumentos poderosos para el desarrollo sostenible de la agricultura, la pesca y la actividad forestal, así como de las industrias alimentarias.
La Red de Cooperación Técnica en Biotecnología Vegetal (REDBIO), de FAO, compuesta por 570 laboratorios en 32 países, aboga por mantener y reforzar la investigación biotecnológica, incluidos los cultivos transgénicos, a la vez de fijar las normas de bioseguridad necesarias para evitar daños a la salud y el medio ambiente.
Entretanto, grupos ambientalistas, como Greenpeace consideran que la riqueza biológica de los cultivos tradicionales es una herencia mundial amenazada por la contaminación genética. Y responsabilizan a transnacionales de la biotecnología, como Monsanto, el mayor productor de semillas del mundo, de presionar a los gobiernos de muchos países para descartar mecanismos de control sobre los transgénicos.
Estados Unidos y la Unión Europea protagonizan la polémica. En julio pasado, el Parlamento Europeo adoptó una ley que obliga a los productores de alimentos genéticamente modificados a etiquetar sus productos para conocimiento del cliente. La medida deberá ser ratificada por cada uno de los países miembros de la Unión Europea, pero fue percibida como la primera señal de un posible levantamiento de la prohibición de comercializar transgénicos en el bloque comunitario. Estados Unidos y otros países productores de OGM, incluidos latinoamericanos como Argentina, demandaron ante la Organización Mundial de Comercio la suspensión de la prohibición a la venta de esos alimentos en el territorio de la Unión Europea, impuesta en 1999.
En junio de 2003 la República de Palau se convirtió en el Estado número 50 en ratificar el Protocolo de Cartagena sobre Bioseguridad, lo que permitió su entrada en vigor. La primera reunión de la Conferencia de las Partes que han ratificado el Protocolo tendrá lugar en Kuala Lumpur, Malasia, en febrero del 2004.
Tierramérica - 22/9/2003 |
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Areas protegidas de papel
Humberto Márquez
Casi 25 por ciento de la superficie de América Latina está bajo algún régimen de protección, sin embargo, apenas 56 centavos de dólar por hectárea se destinan para el manejo de ese territorio, según un informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) al que Tierramérica tuvo acceso.
Tierramérica - 15/9/2003 |
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Biopiratas roban tesoros vitales de Amazonía
"Si algún día se descubre la vacuna contra el Sida, ocurrirá probablemente en la Amazonía". Con éste y otros argumentos las grandes compañías y laboratorios farmacéuticos del mundo se internan en la Amazonía para extraer, en la mayoría de casos en forma ilegal, especies útiles para la producción de medicinas.
Adital - 9/9/2003 |
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Amazonia en alerta por integración vial
Abraham Lama
Los planes de construir dos ejes viales entre Perú y Brasil, que atravesarían las selvas amazónicas peruanas, inquietan a los ambientalistas pues podrían acelerar la irrupción de amenazas a ese frágil ambiente. El más espectacular de los ocho convenios firmados el lunes 25 de agosto en Lima por los presidentes Alejandro Toledo, de Perú, y Luiz Inácio Lula da Silva, de Brasil, es un proyecto de integración física y económica basado en tres ejes viales, dos de los cuales unirán el territorio amazónico brasileño con las costas peruanas sobre el océano Pacífico. Estos convenios fueron alcanzados en el marco de una alianza estratégica entre Perú y el Mercosur (conformado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay), que incluye un acuerdo de libre comercio.
Tierramérica - 1/9/2003 |
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¿El desierto del Amazonas?
René Tamayo
Parecería un absurdo. ¿Cómo el coto del agua y la biodiversidad mundial -el símbolo del esplendor biológico del planeta- podría convertirse en desierto? Si cayera otro meteorito por Yucatán o lugar parecido, tal vez -dirían unos. Si estalla una guerra nuclear, quizá -alegarían otros. No es posible -afirmaría la mayoría. Mas resulta que no hace falta un cataclismo natural o humano, y sí es probable.
En el año 2000, cuando en Brasil se barajaba un proyecto que terminaría deforestando la mitad de la Amazonia, la perspectiva estaba a la vista. La idea -después que las madereras transnacionales vendieran los palos tumbados como aserrín- era convertir las áreas desarboladas en zonas agrícolas y pecuarias. El escándalo no se hizo esperar. Sin la selva -enseguida esgrimieron científicos y ambientalistas- la tierra amazónica no servirá para nada. Su capa fértil es poco profunda y ácida, y la región está expuesta a inundaciones periódicas que impiden la agricultura.
Imaginen una crecida del Amazonas pasando por gigantescas sabanas. Allí no quedaría ni títere con cabeza ni un granito de buena tierra para alimentar tan siquiera a una ameba. 'Las lluvias y las inundaciones -editorializaba el periódico digital Rebelión' arrastrarán el delgado suelo fértil, causando devastadoras erosiones y, en poco tiempo, se iniciará el proceso de desertificación'. Y recordaba que 160 000 kilómetros cuadrados de ese patrimonio mundial fueron metidos en ese triste destino y terminaron abandonados... Se encontraban en franca desertificación.
La Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación y la Sequía tendrá aquí en La Habana, entre el 25 de agosto y el 5 de septiembre próximos, el VI Período de Sesiones de la Conferencia de las Partes (COP6). Sus expertos califican la desertificación como la degradación de las tierras en zonas áridas, semiáridas y subhúmedas secas. Es un 'proceso gradual de pérdida de productividad del suelo y de reducción de la cubierta vegetal' debido a actividades humanas y variaciones climáticas como sequías prolongadas e inundaciones.
Según una carpeta enviada a la prensa por la delegación de Cuba a la COP6, aunque la desertificación afecta más a Africa dos terceras partes de su territorio son desiertos o tierras secas, el problema no se circunscribe a allí. Bajo igual categoría cae la cuarta parte de América Latina y el Caribe. En Estados Unidos, el 30 por ciento de las áreas están afectadas por la degradación.
En España, la desertificación amenaza a la quinta parte de los suelos. En China, desde los años 50 las tormentas de arena y 'el crecimiento de los desiertos han arrasado cerca de 700 000 hectáreas cultivadas; 2,35 millones de hectáreas de pastizales; 6,4 millones de hectáreas de formaciones forestales de diferente tipo y de vegetación arbustiva...'
Según un informe de la Oficina para América Latina y el Caribe del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, la ignorancia del medio natural desempeñó un papel importante en la aparición en Estados Unidos del terrible Desierto de Polvo (Dust Bowl) en los años 30. 'Una de las medidas erróneas fue que los agricultores del Medio Oeste utilizaron en una época de sequía arados que estaban diseñados para las latitudes más templadas de Europa occidental'. Y 'en las décadas recientes, equivocaciones similares en la elección de políticas o tecnologías -apuntaba- han conducido a la degradación de tierras en muchos países, desarrollados y en desarrollo'.
Ambientalistas españoles denuncian que en su país el más afectado del Primer Mundo la erosión de los suelos está en límites intolerables. La fomenta la explotación insostenible de los recursos hídricos causa de graves daños ambientales, incluidos la contaminación química, la salinización y el agotamiento de los acuíferos. También impacta la pérdida de la cubierta vegetal debido a reiterados incendios forestales; la concentración de la actividad económica en las zonas costeras por la urbanización; la actividad industrial, el turismo masivo y la agricultura de regadío...
Y ocurre, según organizaciones ambientalistas ibéricas, porque las políticas que lleva a cabo el gobierno en materia agrícola, urbanística e hidrológica se alejan cada vez más de un modelo de desarrollo sustentable que pudiera prevenir la degradación.
Para los especialistas, entre los aceleradores de la desertificación en el planeta está la deforestación, la erosión hídrica, la erosión eólica, la salinización, la reducción de la materia orgánica del suelo, su encostramiento y compactación, y el uso de contaminantes en producciones agrícolas y animales.
Yerra quien piense que la causa está en puros hechos naturales. El sobrecultivo, el pastoreo excesivo, la tala y las prácticas inadecuadas de riego constituyen parte de los primeros agentes. El clima y las sequías representan solo elementos favorables.
Las causas son complejas, agregan los expertos. Pero es el hombre quien desencadena el proceso. Estamos ante el nuevo Dios del desierto; también, ante su más grande víctima. Hablamos, además, de ingenuidades, errores, importación de tecnologías ajenas, malas políticas...
Es la pobreza, empero, el mayor contribuyente de la desertificación. Los pobres tienen un solo camino: exprimir hasta la última gota el sustento que puede darle la tierra por poco que sea y al costo que lleve. Sobrevivir uno y los suyos, es el más elemental de los derechos humanos. Lo que vale es el día, mañana veremos, se dirán muchos. Unos 135 millones de personas el equivalente a la población de Alemania y Francia juntas podrían verse obligadas a desplazarse por efecto de la desertificación. En los próximos 20 años, se espera que unas 60 millones de personas abandonen las áreas desertificadas del Africa subsahariana y emigren hacia el norte del continente y Europa, plantean los analistas.
En México, por ejemplo, se pierde un millón de hectáreas de bosques al año y un alto por ciento del territorio presenta grados de desertificación. La baja en la producción agrícola no se ha hecho esperar y los campesinos abandonan en masa sus lugares. Se plantea que de continuar con los actuales niveles de tala de bosques y selvas, así como de degradación de suelos, a la vuelta de unas pocas decenas de años allí no existirán tierras aptas para la agricultura.
'La lucha contra la desertificación y la lucha contra la pobreza son dos variantes de un mismo objetivo', se apunta constantemente por científicos, ambientalistas y políticos de buena voluntad en cuanto foro sobre el tópico aparece. Con severas consecuencias sobre la economía, la sociedad y el medio ambiente, la desertificación está estrechamente vinculada con el cambio climático mundial y la pérdida de la diversidad biológica. Nadie escapa. Los masivos incendios forestales que han devastado en los últimos días decenas de miles de hectáreas y dejado decenas y decenas de muertos en Europa, es la más reciente señal.
Lenta y callada, aplastante y abrumadora, la desertificación amenaza al mundo. A la vuelta de unos pocos años, casi mil millones de personas pudieran observar sin poder hacer nada cómo sus tierras se vuelven estériles.
Ya ocurre. Unos 250 millones de humanos sufren de manera directa sus efectos. Es un grave problema ambiental que asola a la cuarta parte de la superficie terráquea. Las víctimas humanas, animales y vegetales- habitan en más de cuatro mil millones de hectáreas y más de 100 países. Pero todo el planeta sentirá sus consecuencias.
La Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación en los países afectados por sequía grave o desertificación, en particular Africa, tiene sus orígenes en la Cumbre de la Tierra (Río de Janeiro, 1992). Su texto matriz fue concluido en 1994 y entró en vigor en diciembre de 1996, una vez ratificado por 50 países.
Al VI Período de Sesiones de la Conferencia de las Partes (COP6), que se celebrará en La Habana, llega -según los expertos- con una madurez institucional la ratificaron o se adhirieron a ella 186 países, financiera y política, que le valió la calificación, el pasado año en Johannesburgo, de ser la única convención salida de Río de Janeiro que trata aspectos de la supervivencia del hombre en su enfoque más objetivo, directo e inmediato.
La Conferencia de las Partes, la reunión que se celebrará aquí, es el órgano supremo que toma las decisiones. Revisa la aplicación de la Convención, promueve y facilita el intercambio de información, aprueba los programas de presupuesto y de actividades de sus órganos subsidiarios, coopera con organizaciones internacionales, organizaciones no gubernamentales (ONGs) y otras convenciones relacionadas. Desde el año 2001 se reúne bianualmente.
Argenpress - 24/8/2003 |
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Brasil - El negocio de los insectos
Mario Osava
La exportación es favorecida por bajos costos en Brasil, explicó a IPS Alexandre de Sene Pinto, coordinador del proyecto de producción de enemigos naturales de plagas, ejecutado por la Bug con financiación de la Fundación de Amparo a la Investigación de Sao Paulo, órgano estatal de fomento tecnológico. El control biológico ofrece varias ventajas, especialmente su costo. Contra la oruga Diatraea saccharalis, que reduce la productividad de la caña de azúcar, el uso de agroquímicos cuesta tres veces más que el combate mediante parásitos, sostuvo. Por eso ”en 80 por ciento de la caña del estado de Sao Paulo se emplea el control biológico”, estimó Sene Pinto. Las empresas productoras de insectos y microorganismos antiplagas empiezan a multiplicarse en Brasil, donde esa tecnología empezó a discutirse en los años 70, observó Parra. En general empiezan pequeñas y se expanden, como pasó con la Koppert holandesa, que ya tiene subsidiarias en varios países, señaló.
Tierramérica - 14/7/2003 |
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Refuerzan alianza en favor del arrecife mesoamericano
Jorge A. Grochembake
Tierramérica - 9/6/2003 |
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Sequía de fiscales ambientales
Jorge A. Grochembake y Thelma Mejía
Los fiscales ambientales son un eslabón fundamental, pero aún débil, del tejido jurídico creado para preservar la naturaleza en América Central. Son escasos y actúan en condiciones precarias, según un sondeo realizado por Tierramérica. Honduras tiene nueve fiscales, Guatemala 13 y Costa Rica tres, mientras en Panamá no existe esa figura. El istmo concentra ocho por ciento de la superficie de los manglares del mundo y casi 12 por ciento de las costas de América Latina y el Caribe, pero sufre una acelerada degradación del ambiente y la sobreexplotación de los recursos naturales.
Sólo dos oficinas con 13 fiscales, incluidos auxiliares, tienen a su cargo más de dos mil 350 casos por delitos contra el ambiente en Guatemala, sin respaldo de peritos y con escasos recursos económicos para llevar a juicio a los responsables, dijo Héctor Flores, jefe de la Fiscalía de Delitos contra el Ambiente de ese país, creada en 1996. Ambas oficinas pertenecen al ministerio público. Una tiene su sede en la capital, Guatemala, y cuenta con cinco fiscales y tres agentes para atender 70 por ciento de los casos del país. La otra, en el septentrional departamento del Petén, dispone de tres auxiliares fiscales y dos oficiales.
Tierramérica - 19/5/2003 |
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América Central - Basura se desborda a cielo abierto
Nohelia González
La alcaldía llama “botadero controlado” a aquel donde llega la basura, es clasificada de alguna forma y, tras ser triturada, se le echa tierra. Pero los rellenos sanitarios de residuos domiciliarios requieren una infraestructura que asegure la impermeabilización del suelo, la circulación de líquidos del lixiviado (o descomposición de la basura orgánica) hasta estanques de tratamiento, y la recolección de gases como el metano, que puede incluso aprovecharse como fuente de energía. Álvaro Cálix, del grupo ambientalista Aire Puro, calificó de “bomba de tiempo” el vertedero de Tegucigalpa, pues allí se queman residuos tóxicos.
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Porto Alegre, una isla
Marwaan Macan-Markar
Con una cobertura de agua potable y saneamiento que alcanza a 98 por ciento de sus 1,3 millones de habitantes, "Porto Alegre es un buen modelo a seguir para las urbes latinoamericanas", sostuvo el encargado de desarrollo sustentable del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Álvaro Umaña. Sin embargo, Porto Alegre parece por ahora una isla en la región. Las ciudades de América Latina no logran satisfacer las necesidades básicas de saneamiento de cientos de millones de habitantes.
En general, las ciudades latinoamericanas son ricas en agua y la mayoría cuenta con una cobertura promedio de 80 por ciento de habitantes, apuntó el profesor de ingeniería Juan Valdés, de la Universidad de Arizona, Tucson. Este dato constituye un elemento distintivo del nuevo Índice de Pobreza del Agua (Water Poverty Index, elaborado por el Centro para la Ecología y la Hidrología de Gran Bretaña), en el que ninguna nación latinoamericana está ubicada entre las de peor registro hídrico. Sin embargo, Valdés y otros expertos latinoamericanos aseguran que estos datos favorables disimulan dos graves problemas urbanos: el flujo irregular de agua y su calidad. En algunos barrios, los residentes viven con las canillas secas entre algunas horas diarias hasta dos días por semana.
Es en el saneamiento, incluyendo el tratamiento de aguas servidas, donde la celebrada Porto Alegre supera largamente al resto, en particular porque los servicios cloacales y de agua potable son administrados por el gobierno local. "Casi 80 por ciento de las aguas servidas no reciben tratamiento en las ciudades latinoamericanas, lo que convierte al saneamiento en un desafío mucho mayor para la región", señaló Umaña, quien participó en una mesa redonda el 19 de este mes, durante el Día de las Américas, en Kyoto, coordinado entre otros por la Organización de Estados Americanos, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), y la Asociación Mundial del Agua (Global Water Partnership).
Este retrato se agrava por la rápida urbanización. Mientras México y la brasileña Sao Paulo se encuentran entre las 10 megaciudades del mundo, hay otras seis urbes latinoamericanas entre las 30 más grandes del mundo y otras 51 con más de un millón de habitantes. La población latinoamericana urbana pasó de 226 millones en 1980 a 403 millones en 2000, sostuvo Camilo Garzón, del BID. "Dar tratamiento a las más de 20 mil toneladas de residuos que se descargan por día en los ríos es un problema que debe enfrentarse. Ignorarlo podría conducir a casos como la propagación del cólera en Perú" en 1991, señaló. De acuerdo a Garzón, la región necesitará inversiones de 20 mil millones de dólares para establecer una red eficaz de tratamiento de aguas residuales como parte de programas de saneamiento. Un monto difícil de desembolsar.
Tierramérica - 24/3/2003 |
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América Central - Ríos llenos de basura
Néfer Muñoz
Los ríos de América Central, una de las regiones del mundo con más recursos hídricos, están llenos de basura arrojada por familias, industrias y gobiernos. Las naciones del área producen al año cerca de 19.000 toneladas de desechos sólidos y líquidos, de los cuales la mitad no reciben tratamiento alguno, y un alto porcentaje va a parar a los cauces naturales. Especialistas consultados por IPS expresaron su preocupación por ese fenómeno, que atenta contra la oferta de agua potable, al producir gran contaminación, y favorece la proliferación de epidemias.
”Los ríos de América Central se han convertido en verdaderas cloacas abiertas, tenemos que hacer algo”, dijo a IPS Maureen Ballestero, de la organización no gubernamental Global Water Partnership (Sociedad Mundial por el Agua, GWP por sus siglas en inglés), y coordinadora del Comité Asesor Técnico para América Central (CATAC). En los 523.000 kilómetros cuadrados de la región cohabitan siete Estados que suman 36 millones de habitantes, en su mayoría pobres, y 36 por ciento de esa superficie está cubierta por cuencas de ríos que atraviesan dos o más países. Casi 15 millones de habitantes de la región carecen en la actualidad de acceso a agua potable y servicios de saneamiento, y ese creciente problema se exacerbará en los próximos 20 años, ya que en 2025 habrán disminuido cerca de 20 por ciento las fuentes de agua del istmo, alertó Ballestero.
Las cuencas de 23 grandes ríos de América Central corresponden a más de un país, dijo a IPS el politólogo guatemalteco Daniel Matul, consultor especializado en conflictos internacionales relacionados con esa situación. Hace 20 años que las naciones del área no invierten en tratamiento de aguas de desecho, y ”esto se ha convertido en una bomba de tiempo”, destacó Ballestero, quien agregó que revertir la actual situación exigiría una enorme inversión en saneamiento. Sólo en Costa Rica, poner al día la inversión en saneamiento y alcantarillados costaría unos 1.000 millones de dólares, según organismos civiles. Situaciones similares se registran en los demás países del istmo: Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá.
La contaminación es notoria en las grandes cuencas de América Central, como las del río Usumacinta, compartido por Guatemala y México, el Lempa, compartido por Guatemala, Honduras y El Salvador, el hondureño Choluteca y el costarricense Grande de Tárcoles. ”Esta situación favorece la permanencia de la pobreza, pues cuanta más contaminación haya en los ríos, más vulnerables son los pobres a nuevas enfermedades”, comentó a IPS Matul. El experto apuntó que hay disputas internacionales en ciernes vinculadas con la contaminación, porque ”lo que se haga de un lado del río afectará al país vecino”. "Es urgente que América Central le dé un ejemplo al mundo y convierta al agua en un elemento de unión y no de disputa”, agregó.
La contaminación y problemas de distribución ya causan escasez de agua, pese a la riqueza hídrica de la región. ”Antes nunca faltaba agua, ahora es algo muy común que Tegucigalpa esté seca”, narró a IPS la hondureña Ethel Maradiaga, de 20 años. Es común que falte agua durante días en viviendas y establecimientos comerciales, indicó. Los habitantes de Tegucigalpa deben almacenar el líquido en todo tipo de recipientes, o comprarlo a camiones cisterna que recorren los barrios, y eso causa malestar y agresividad. La contaminación y degradación de ríos en Honduras tuvo nefastas consecuencias en noviembre de 1998, cuando los suelos erosionados cedieron fácilmente ante la fuerza del huracán Mitch.
Los científicos definen la existencia de escasez hídrica cuando la oferta es menos de 1.000 metros cúbicos anuales de agua por persona, y según datos del Banco Mundial, América Central dispone en promedio de 31.000 metros cúbicos de agua anuales por habitante. ”En el istmo hay una gran disponibilidad pero no hay acceso”, señaló a IPS Cecilia Cortés, directora ejecutiva de la no gubernamental Fundación para la Paz y la Democracia (Funpadem). Existe gran cantidad de agua de fuentes subterráneas, lluvia, ríos y lagos, pero la posibilidad de darle distribución adecuada es mínima sin necesarias inversiones en infraestructura, explicó. Además, se atenta contra la inmensa oferta existente al contaminar los ríos, una de las principales fuentes de abastecimiento, añadió Cortés.
En muchas partes del istmo los niveles de precipitación son altos, pero se siente fuerte presión sobre los recursos hídricos, la vida de los ríos se ha reducido a la temporada de lluvias, de mayo a noviembre, según un estudio de la Funpadem. Eso podría tener consecuencias sobre las diversidad de especies de América Central, que alberga junto con el sur de México de siete a 10 por ciento de la biodiversidad del planeta. En el istmo están también ocho por ciento de la superficie mundial de manglares y la segunda barrera de arrecifes del mundo.
La conservación conjunta de ríos implica cooperación transfronteriza, en vez de los crónicos conflictos diplomáticos por límites, de los cuales el más reciente es el que mantienen Costa Rica y Nicaragua, por la navegación del limítrofe río San Juan. Pero ambos países decidieron postergar por dos años un reclamo sobre el asunto ante la Corte Internacional de La Haya, e implementar mientras tanto programas conjuntos de conservación y turismo. ”En América Latina tenemos que construir una cultura del agua, que hasta ahora no ha existido”, opinó el sociólogo salvadoreño Ricardo Sol, experto en escasez hídrica. Mientras se intenta construir esa cultura, aumentan las presiones contra los ríos y demás fuentes acuíferas. Una de esas presiones es la demográfica, pues la población del istmo crece con una tasa anual de 2,4 por ciento.
Tierramérica - 17/3/2003 |
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América Central - Ciudades sofocadas
Respirar puede ser peligroso en ciertas zonas de algunas capitales de América Central, como la hondureña Tegucigalpa, la más contaminada por partículas sólidas de la región. La atmósfera de los centros políticos y económicos de Honduras, Guatemala, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica posee cantidades de partículas totales suspendidas (PTS) superiores a la proporción mínima aceptable para la Organización Mundial de la Salud (OMS), de 75 microgramos por metro cúbico de aire, señalaron a Tierramérica diversas fuentes. Este material sólido es producido por la combustión de gasolina u otros combustibles, o procede de polvo de minerales y metales, pigmentos de pinturas, pesticidas, hollín y humo de aceites quemados.
Las más dañinas son las partículas PM-10, llamadas así por tener un diámetro menor a 10 micras que les permite ingresar en las vías respiratorias humanas y alojarse en los pulmones. El límite tolerable de la OMS es un promedio anual de 50 microgramos de PM-10 por metro cúbico de aire. La contaminación atmosférica afecta la salud de más 80 millones de latinoamericanos, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). Los daños se manifiestan en el aumento de problemas como alergia y asma, hasta afecciones respiratorias severas que pueden conducir a la muerte.
En 2001, Tegucigalpa padecía una concentración promedio de 613 microgramos de PTS, según un estudio de la Fundación Suiza de Cooperación (Swisscontact). “Valores en puntos específicos de esa capital arrojaron hasta 900 microgramos de PTS”, mientras la contaminación por PM10 alcanzaba 161 microgramos, afirmó a Tierramérica Rosendo Majano, asistente técnico del Proyecto Aire Puro de Swisscontact. La organización revisa la calidad del aire en América Central desde 1993 y recomienda a los gobiernos mejorar los combustibles, renovación de la flota vehicular y ordenamiento del servicio público de transporte. “Esos países ya tienen reglamentos vigentes, el problema es que no los aplican”, dijo el especialista.
En Ciudad de Guatemala, con 700 mil vehículos, la contaminación atmosférica por PTS osciló entre 300 y 578 microgramos en distintas zonas, según una medición realizada en 2001 por la local Universidad de San Carlos. Pablo Oliva, responsable del estudio, explicó a Tierramérica que se hallaron además entre 45 y 59 microgramos de PM-10. La investigación de Swisscontact encontró en Guatemala un promedio anual de 237 microgramos de PTS y de 54 microgramos de PM-10. Oliva recordó que en 1997 Guatemala aprobó un reglamento de emisión de gases, derogado al año siguiente. En 1997 y 1998 se redujo la contaminación, pero repuntó en 1999, lamentó.
Guatemala está en proceso de aprobar un nuevo reglamento para controlar la emisión de gases contaminantes, mientras las autoridades hondureñas trabajan en la elaboración de una norma semejante. Guatemala prohíbe desde 1991 el uso de la gasolina con plomo, una medida adoptada apenas en 1999 por Honduras, Nicaragua, El Salvador y Costa Rica.
En Managua, transitan unos 120 mil vehículos sin haberse sometido a controles de emisión de gases. La flota de transporte nicaragüense supera las 224 mil unidades, y 150 mil de ellas circulan por la capital. El país se está convirtiendo en un “cementerio de la chatarra”, pues los transportistas importan vehículos viejos, sostiene Roberto Dávila, investigador de la Universidad Nacional de Ingeniería de Nicaragua. Mediciones efectuadas en 2001 en seis puntos de la ciudad, coordinadas por Dávila, reportaron hasta 70 microgramos de PM-10 y hasta 500 microgramos de PTS. Los ministerios del Ambiente, Transporte e Infraestructura y la policía de Nicaragua han prometido aplicar de manera estricta el reglamento pertinente para mejorar la calidad del aire.
En San Salvador, con unos 350 mil automóviles, ómnibus y camiones, el promedio anual de PM-10 fue de 60 microgramos en 2001, mientras las partículas sólidas totales llegaron a 97, según Swisscontact. En tanto, en la zona metropolitana de San José, donde reside 60 por ciento de los casi cuatro millones de costarricenses, se concentra 70 por ciento de los medios de transporte terrestre. De acuerdo a Swisscontact, las partículas sólidas en la capital costarricense fueron de 230 microgramos en 2001, mientras las PM-10 llegaron a 35 microgramos.
Tierramérica - 10/3/2003 |
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En defensa de la Patagonia
Argentina
Martín Latorraca y Maximiliano Martínez
Al llegar a Esquel se observa en casi todas las casas algo que las identifica, una consigna que unifica y que viene consiguiendo pequeñas conquistas. "No a la mina", cuelga de ventanas, autos y pintadas callejeras. Con esta frase 4 mil pobladores salieron a la calle el pasado 4 de febrero para enfrentarse al proyecto de explotación, por parte de la empresa Minera El Desquite SA controlada por la canadiense Meridian Gold, de un yacimiento que se ubica a escasos 6 kilómetros de la ciudad. Con esta última manifestación lograron que el Concejo Deliberante sancionara tres ordenanzas: la prohibición de la utilización del cianuro en el ejido municipal (vetada el 12/2 por el intendente); la derogación a la adhesión a las leyes nacionales de Inversión Minera y de Reordenamiento Minera y la convocatoria a un plebiscito no vinculante en el ámbito municipal para el próximo 23 de marzo. A esto hay que sumarle la Audiencia Pública prevista para el 29 de ese mes.
La oposición fundamental al proyecto son las terribles consecuencias ecológicas que dicha explotación provocaría en la región. Gran parte de este emprendimiento se llevaría a cabo a cielo abierto haciendo un gran agujero para extraer el material mediante la lixiviación de cianuro que permite separar entre el 96 y el 99 por ciento del oro y la plata adheridos a la roca. Este procedimiento es altamente contaminante ya que de la remoción diaria de las 45 mil toneladas de roca se desprenden metales pesados como el arsénico y el mercurio, que con el tiempo quedarían alojados en las napas acuíferas superficiales (lagos y ríos) y en las subterráneas. Este tipo de experiencias están siendo prohibidas en diferentes partes del planeta, como es el caso de Montana en Estados Unidos donde gran cantidad de escapes de cianuro entre 1982 y 1998 provocaron la contaminación del agua.
El origen de este proyecto es sin duda la firma en 1997 del Tratado de Integración y Complementación Minera Argentino-Chileno, un mega plan que pretende transformar la cordillera de los Andes en uno de los distritos mineros privados más grandes del planeta. Este acuerdo, que fue hecho a espaldas de la población, tiene según el investigador y docente de la Universidad Nacional del Comahue, Andrés Dimitriu, una razón de hierro: "Son sustraídos a la vista de la sociedad porque generan desempleo, devastación ambiental, y externalidades materiales y culturales incalculables, porque desconocen derechos laborales, derechos humanos, pactos internacionales preexistentes y porque sólo sirven para concentrar más aún la riqueza en pocas manos". Además de este acuerdo, el Código de Minería y las leyes sancionadas durante el gobierno menemista son ampliamente favorables a los intereses empresariales: el Estado es dueño del subsuelo pero tiene la obligación de concesionar sin límite de tiempo la exploración y la explotación a privados; las empresas cuentan con el congelamiento de impuestos nacionales, provinciales y municipales durante 30 años con 5 años de gracia; aunque pagan sólo el 2 por ciento sobre el valor del mineral en boca de mina no tienen obligación de liquidar regalías dentro del país, entre otras increíbles facilidades.
A pesar de que las autoridades provinciales están al tanto del desastre ambiental que provocaría la explotación y de que el argumento de los puestos de trabajo hace agua por todos lados (se estima que la empresa contrataría apenas 300 trabajadores), el gobernador radical José Luis Lizurume no se cansa de repetir que "sí o sí el emprendimiento minero va a llevarse a cabo".
En medio de un paisaje de una belleza inconmensurable, los vecinos de Esquel y de toda la Comarca Andina se enfrentan a los dictados de la ganancia a cualquier precio, que tanto gobernantes como empresarios esgrimen en cada accionar. "En este momento la batalla es entre dos esquemas de desarrollo que responden a patrones diametralmente opuestos: conservación a perpetuidad contra depredación a corto plazo", explica Lucas Chiappe, coordinador del Proyecto Lemu. Y finaliza diciendo: "Las decisiones que se tomen en el futuro inmediato van a ser sin lugar a dudas, una bisagra en la historia de la Patagonia". Y seguramente de todo el país.
La Insignia - 25/2/2003
Chile
Alicia Sánchez
Ambientalistas de Chile pidieron al gobierno que postule ante la Unesco a parte de la Patagonia chilena como patrimonio de la humanidad, para proteger a esa zona de la instalación de industrias contaminantes. Desde los años 70, la Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) ha declarado patrimonio mundial a 730 bienes, 563 de ellos culturales, 144 naturales y 23 mixtos, por su valor universal y excepcional histórico, científico, artístico, estético, arqueológico o antropológico. Esa declaración implica que la preservación de tales bienes sea asumida por la comunidad internacional.
La Patagonia chilena, ubicada en el extremo sur del país y con unos 87.000 habitantes, alberga un rico ecosistema e importantes reservas de agua, y tales características la convierten en uno de los lugares menos contaminados del planeta. Eso podría cambiar de manera radical si se instala en la zona la firma reductora de aluminio Alumysa, cuyas actividades pueden destruir lagos, 10.200 hectáreas de bosque, y animales y plantas, en muchos casos de especies en peligro de extinción.
La reducción del aluminio es el proceso por el cual se lo extrae de la alúmina (óxido de aluminio puro), obtenida a su vez de la bauxita. Alumysa planea construir una planta reductora a cuatro kilómetros del puerto de Chacabuco, en la austral 11 región del país, y también instalar tres centrales hidroeléctricas, un puente, un puerto, 85 kilómetros de líneas de transmisión eléctrica y 95 kilómetros de caminos. La inversión total prevista por la firma es 2.750 millones de dólares.
Alumysa es propiedad de la empresa canadiense Noranda, y en Estados Unidos ha debido pagar unos dos millones de dólares como indemnización por daños a la salud humana y el ambiente. ”Nos oponemos a Alumysa, pero al mismo tiempo creemos que esta es una oportunidad para levantar propuestas de desarrollo relacionadas con el turismo sustentable y la agricultura orgánica”, dijo a IPS Jenia Jofré, directora de la Corporación Pro Defensa de la Flora y Fauna Chilena. Esa institución pidió al gobierno que se determinen áreas de la Patagonia que necesitan conservar su biodiversidad para que sean nominadas patrimonio de la humanidad. [...]
”La idea es generar en la zona un desarrollo sustentable con características competitivas y con identidad local. En el marco de los tratados de libre comercio acordados recientemente por Chile, la Patagonia brinda a nuestro país la posibilidad de ofrecer un producto distinto a mercados tan exigentes como el europeo”, explicó Jofré.
”Alumysa inauguraría e instalaría a Chile frente al mercado internacional como un potencial basurero industrial o como un 'santuario' para empresas altamente contaminantes”, afirmó en un informe Juan Pablo Orrego, de la Fundación Terram. La actividad de esa firma ”sería un retroceso respecto a la fase productiva primaria en que Chile se encuentra atascado, porque en el país no existe la materia prima, bauxita u óxido de aluminio, para abastecer la planta reductora, la que tendría que importar desde Brasil, Jamaica o Nueva Zelandia”, arguyó.
La industria salmonera tampoco está de acuerdo con el proyecto, por sus riesgos de emisión de fluoruros y sulfuros hacia el aire y el agua, que serían incompatibles con su actividad. La planta produciría más de 600 mil toneladas de desechos al año. La explotación industrial del salmón, el turismo y la pesca artesanal e industrial son responsables en la zona de unos 20 mil empleos, o sea 20 veces más que los que ofrecería Alumysa.
”Esperamos que las autoridades sean capaces de reconocer el valor de la biodiversidad de esta zona como patrimonio de Chile y el mundo, y de promover posibilidades de desarrollo sustentable para la región”, destacó Jofré. El estudio de impacto ambiental presentado por Alumysa fue rechazado por el gobierno, y la empresa elabora un nuevo informe en la materia que debe presentar en los próximos meses.
Los representantes de filiales en 68 países de la organización no gubernamental Amigos de la Tierra declararon su apoyo irrestricto a las instituciones de la sociedad civil que defienden la zona y se oponen al proyecto Alumysa por considerarlo insustentable. Para proteger otras zonas del país ricas en biodiversidad, se han realizado diversas experiencias, de las cuales la más polémica fue la del empresario estadounidense Douglas Tompkins, quien hace una década compró 17 mil hectáreas de bosque templado lluvioso para evitar su destrucción por empresas forestales. El proyecto de Tompkins fue apoyado por grupos ambientalistas, pero rechazado por otros sectores, en su mayoría empresariales, que pusieron en duda sus intenciones declaradas de proteger los bosques.
Tierramérica - 24/2/2003 |
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La Antártida se enfría, y el resto se calienta
Los inhóspitos valles desérticos de la Antártida -desde hace tiempo considerados un barómetro de los cambios climáticos- se han enfriado apreciablemente desde mediados de la década de 1980 aunque la tierra en su conjunto se caliente, según científicos.
A pesar de que el fenómeno del calentamiento global parece estar elevando la temperatura de todo el planeta (unos 0,6 grados Celsius durante el siglo XX), los científicos han descubierto que esto no es del todo cierto en el polo sur. Existe en él una clara tendencia hacia un enfriamiento progresivo, al menos durante los últimos 35 años. Esto convierte a la Antártida en un continente único, digno de un completo y profundo estudio por parte de meteorólogos y expertos en el clima.
El análisis de datos meteorológicos de los últimos 14 años, obtenidos de forma continua en Lake Hoare por especialistas de la National Science Foundation, confirman que la temperatura estacional media del aire se ha reducido a un ritmo de unos 0,7 grados Celsius por década. Tales reducciones de temperatura serían más pronunciadas en verano y otoño. El resultado es sorprendente porque muchos modelos climáticos indicaban que las regiones polares deberían ser las primeras en notar la tendencia hacia el calentamiento global del planeta, respondiendo de forma rápida al incremento de temperaturas que comporta. También existen anomalías de temperatura en Groenlandia, donde se observa un enfriamiento en el interior paralelo al calentamiento que se produce en la costa.
Peter Doran, de la University of Illinois en Chicago, reconoce que algunos estudios más antiguos permitían deducir una tendencia hacia el calentamiento en la Antártida, pero los datos indican que en realidad ello ocurrió sólo entre 1958 y 1978. Al parecer, hay diversos puntos en la costa o en la Península Antártica que efectivamente están experimentando una subida de las temperaturas, pero como hay muchas más estaciones meteorológicas en estas zonas que en el interior del continente, los resultados resultaron ser engañosos. Si desconectáramos la Península Antártica, veríamos que la tendencia real es un enfriamiento general en la mayor parte de las regiones continentales.
Ante esta evidencia, deberán adaptarse y corregirse los modelos climáticos. Al mismo tiempo, los científicos están preocupados sobre los efectos que este enfriamiento podría tener sobre la vida microscópica que vive en ciertos ecosistemas antárticos. Muchos de estos organismos viven en un delicado equilibrio en el que las temperaturas de congelación se complementan con la aparición de agua líquida durante un breve período en verano. Un enfriamiento constante eliminaría la existencia de agua líquida y con ello la posibilidad de supervivencia de estos organismos.
Primera Línea - Santiago de Chile, 5/1/2003 |
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Nacen nuevos líderes
Mario Osava
Campesinos, cineastas, académicos, indígenas, políticos y hasta ex guerrilleros conforman las huestes del movimiento ecologista de América Latina, un fenómeno vasto y diverso, en el que en pocas décadas surgieron importantes liderazgos.
Una de sus hazañas fue crear la Red de Reservas Naturales Privadas, a la que están afiliadas 130 áreas. Se trató de “un triunfo con bandera propia”. El Ministerio de Ambiente debió aceptar la iniciativa como “una buena forma de conservar ecosistemas”. Pero lo que más recuerda fue la lucha “de más de 15 años” contra el dragado para extraer oro de un río en la occidental localidad de Ataco, departamento de Tolima, por parte de una compañía minera subsidiaria de la estadounidense Chocó Pacífico. Las protestas de los cultivadores de arroz impidieron el desastre ecológico. Muchos integrantes del movimiento de Salvación Nacional Agropecuaria “tienen su origen en esa primera gran pelea de resonancia nacional”, observó Palomino.
Tierramérica - 6/1/2003 |
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